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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Una masiva riada devastó el distrito de Rasuwa en Nepal, dejando cientos de muertos y desaparecidos. Se descartó que fuera producto de un terremoto, atribuyéndolo a un GLOF, inundación por desborde de lago glaciar. Un estudio señala que 15 millones de personas están expuestas a estos eventos en el mundo. En Chile, el riesgo es latente debido al retroceso glaciar por el calentamiento global, con alerta en zonas como el río Olivares. Falencias en la fiscalización y prevención de emergencias a nivel nacional son cuestionadas, especialmente en volcanes con hielo como el Villarrica.

La masiva riada que devastó el distrito de Rasuwa, al norte de Nepal, dejó cientos de muertos y desaparecidos, conmocionando al mundo a medida que se viralizaban las impresionantes imágenes del desastre. Aunque inicialmente se atribuyó la tragedia —que hasta ese momento deja 362 fallecidos— a un deslizamiento provocado por un terremoto, esa hipótesis fue descartada por el Servicio Geológico de Estados Unidos.

Ahora, muchos han comenzado a hablar de otro fenómeno, conocido como GLOF o inundación por desborde de lago glaciar. No obstante, el académico del Departamento de Geología de la Facultad de Ciencias Físicas y Matemáticas de la Universidad de Chile, Felipe Ugalde, explicó a BioBioChile que lo que pasó en Nepal NO es un GLOF, ya que “no hubo un lago glaciar involucrado en el origen del aluvión gigantesco que generó tanta pérdida, tanto desastre, sino que fue una avalancha de roca y hielo”.

“Es decir, un fragmento grande de una montaña que se cayó con parte de un glaciar y pasó a llevar más hielo de origen glaciar en el valle en su recorrido. Y de ahí que todo este material se fluidizó, incorporó más material en su camino proveniente de los ríos, entre otros. Y eso finalmente es lo que lleva a que ocurra este nivel de desastre. Todavía falta cubicar algunos volúmenes, pero se está trabajando en eso”.

¿Y qué es un GLOF?

Un Glacial Lake Outburst Flood (GLOF), o inundación por desborde de lago glaciar, es un fenómeno que ocurre cuando el agua acumulada en un lago de origen glaciar rompe de repente su barrera natural de contención, como una morrena de sedimentos o una pared de hielo.

En ese sentido, y como señaló Ugalde, el evento en Nepal no encaja estrictamente en la definición clásica de un GLOF, ya que los análisis técnicos indican que se trató de un colapso de hielo y roca (ice-rock avalanche) que cayó sobre el cauce del río y generó un flujo destructivo de escombros.

¿Podría ocurrir un fenómeno así en Chile?

En Chile existen condiciones que podrían favorecer eventos similares, particularmente en la región de Aysén, donde se concentran numerosos glaciares y lagos de origen glaciar. Sin embargo, el experto de la Universidad de Chile advierte que el nivel de riesgo es menor al registrado en zonas densamente pobladas del Himalaya.

El académico recordó que existen antecedentes de avalanchas de hielo y vaciamientos de lagos glaciares en el país. No obstante, aclaró que estos fenómenos no necesariamente son comparables con lo ocurrido en Nepal.

De hecho, mencionó dos precedentes relevantes de avalanchas de roca. El primero ocurrió en 1987 en el estero Parraguirre, donde cerca de 50 personas perdieron la vida. El segundo fue el desastre de Villa Santa Lucía, en la región de Los Lagos, ocurrido en 2017, cuando una avalancha de roca incorporó fragmentos del glaciar Yelcho y provocó decenas de víctimas fatales.

“¿Hay comunidades potencialmente expuestas a un evento así en nuestro país? La verdad es que sí, pocas”, señaló. Entre ellas, mencionó los poblados de El Alfalfal y Los Maitenes, en el cajón del río Colorado, por su cercanía a zonas susceptibles de generar este tipo de eventos.

En ese sentido, Ugalde explicó que los asentamientos ubicados cerca de glaciares colgantes potencialmente inestables o de grandes lagos de origen glaciar pueden estar expuestos, aunque eso no significa necesariamente que enfrenten un riesgo elevado. “Yo debería señalar que aquellos asentamientos ubicados más cerca, en las inmediaciones de glaciares colgantes potencialmente inestables o grandes lagos de origen glacial, están expuestos efectivamente, pero eso no significa que el riesgo sea alto”, precisó.

“Primero hay que determinar el nivel de amenaza. Una vez que se conoce cuál es la amenaza potencial, eso se acopla con la variable humana, que vendría a ser exposición y vulnerabilidad, y así se determina el riesgo”, detalló.