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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Un estudio reveló que la restricción de azúcar en la primera infancia puede disminuir la incidencia de ciertos tipos de cáncer en la edad adulta. Investigadores analizaron datos de 64,761 personas nacidas en Gran Bretaña entre 1951 y 1956, expuestas al racionamiento de alimentos durante la Segunda Guerra Mundial.

Un estudio recientemente publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS) reveló qué efectos se presentan en la población cuando se restringe el consumo de azúcar durante la primera infancia. Uno de ellos es que las personas tienen menor incidencia de algunos tipos de cáncer.

Los investigadores de la Universidad Agrícola de China y la Universidad de Cambridge, analizaron datos a partir del racionamiento de alimentos en Reino Unido durante la Segunda Guerra Mundial. Por esa época, las rutas de abastecimiento británicas se vieron amenazadas por la guerra y el gobierno tuvo que racionar algunos alimentos, incluido el azúcar.

Para el estudio, revisaron datos de 64.761 personas nacidas en Gran Bretaña entre 1951 y 1956, que tuvieron distinta exposición al racionamiento durante sus primeros 1.000 días de vida, desde la concepción hasta los dos años.

Recordemos que, durante esa primera etapa de vida, el metabolismo, los órganos y el sistema inmunitario todavía se están desarrollando, por lo que es un momento clave del crecimiento en relación a la alimentación. Además, comienzan a formarse las preferencias alimentarias y gustativas.

Si bien la Segunda Guerra Mundial terminó en 1945, el racionamiento se extendió hasta 1953, por lo que en los datos analizados figuran personas que nacieron con la restricción de azúcar y otras que vivieron sus primeros días cuando se levantó esta medida y el consumo de azúcar se duplicó.

Los efectos de la restricción de azúcar

Los científicos encontraron diferencias notables que se manifestaron décadas después del racionamiento de azúcar y señalan que la cantidad que una persona consume antes de cumplir los 2 años podría influir en la salud incluso hasta los 70 años.

Weilong Zhang, profesor asociado de economía en la Universidad de Cambridge y uno de los autores del estudio, explica en un artículo para The Conversation que “las personas que tuvieron menor exposición al azúcar durante los primeros años de vida tuvieron muchas menos probabilidades de desarrollar varios tipos de cáncer en la edad adulta, y también mostraron signos de un envejecimiento biológico más lento“.

Los tipos de cáncer con menor riesgo fueron, de hecho, algunos de los más comunes en la población: mama, próstata, hígado, recto y pulmón.

“El efecto fue más pronunciado en el caso del cáncer de hígado, donde las tasas fueron aproximadamente un 69% menores, y menos significativo —aunque aún considerable— en el caso del cáncer de mama, con una reducción del 36%”, puntualizó Zhang.

Respecto a la relación con el envejecimiento biológico, descubrieron que las personas que tuvieron tiempos más prolongados de restricción de azúcar tenían telómeros más largos. “Esta diferencia equivale a aproximadamente 2,2 años de envejecimiento biológico más lento”, añadió.

Cabe señalar que la edad biológica no es lo mismo que la cronológica, sino que se manifiesta en el envejecimiento de las células y los sistemas inmunitarios. Para medir esta edad, los científicos se fijan en los telómeros, que son estructuras protectoras ubicadas en los extremos de los cromosomas. Mientras que las células envejecen, los telómeros suelen acortarse; entonces, telómeros más largos significan un envejecimiento biológico más lento.

“También encontramos niveles más bajos de una proteína llamada granzima B, que aumenta cuando el sistema inmunitario ha estado trabajando intensamente durante años; otra señal de un envejecimiento celular más lento”, agregó Zhang.

Los expertos dicen que estos resultados no significan que haya que restringir del todo el azúcar a los niños, pero indican que incluso diferencias relativamente pequeñas en la exposición a esta pueden dejar una huella perdurable.

Zhang señala que “lo más sorprendente, sin embargo, no son los resultados sobre el cáncer ni los marcadores biológicos del envejecimiento, sino cómo la exposición al azúcar en la infancia siguió afectando la dieta de las personas incluso 50 años después“.

Referencia:

Chen Zhu y Weilong Zhang. Early-life sugar restriction causally reduces adult cancer incidence and slows biological aging. Revista PNAS, 2026.