Una de cada ocho mujeres que acaba de dar a luz presenta un trastorno mental, principalmente depresión. El dato es de la Organización Mundial de la Salud (OMS), que además estima que cerca del 10% de las embarazadas vive una condición similar durante la gestación.
En los países en desarrollo, las cifras son más altas, con 15,6% durante el embarazo y 19,8% después del parto, según el organismo, el cual indica que prácticamente cualquier mujer puede verse afectada.
Quiénes tienen más riesgo de padecer depresión y qué consecuencias puede tener
La OMS también señala que factores como el estrés extremo, la pobreza, la migración, la violencia y el bajo apoyo social aumentan el riesgo. También influyen las emergencias, los conflictos y los desastres naturales.
Cuando el cuadro es prolongado o grave, puede dificultar el vínculo entre la madre y el bebé, la lactancia y el cuidado del recién nacido. El organismo explica que una madre con depresión puede no alimentarse, bañarse o cuidarse bien, lo que eleva los riesgos para su propia salud.
En los casos más severos existe riesgo de autolesión o suicidio, que es una causa importante de muerte entre embarazadas y mujeres en el posparto. La psicosis, mucho menos frecuente, también puede llevar al suicidio y, en situaciones raras, a dañar al recién nacido.
La buena noticia, destaca la OMS, es que estos trastornos se pueden tratar. Hay intervenciones eficaces que pueden aplicar incluso profesionales de salud no especializados, siempre que tengan buena formación. El organismo agrega que tratar la depresión de la madre mejora el crecimiento y desarrollo del bebé y reduce la probabilidad de diarrea y desnutrición.
De la melancolía posparto a la depresión posparto
Según la clínica estadounidense Mayo Clinic, la mayoría de las madres recientes pasa por la llamada melancolía posparto, con cambios de ánimo, llanto, ansiedad y dificultad para dormir. Suele partir entre el segundo y el tercer día tras el parto y puede durar hasta dos semanas.
La depresión posparto es otra cosa, porque sus síntomas son más intensos y duran más. Pueden aparecer en las primeras semanas, aunque también durante el embarazo o hasta seis meses después del parto. La clínica subraya que no es un defecto de carácter ni una debilidad, sino a veces una complicación derivada del parto.
Entre las señales que enumera están el llanto excesivo, la dificultad para crear un vínculo con el bebé, el alejamiento de familiares y amigos, los cambios fuertes en el apetito o el sueño, la fatiga extrema, la desesperanza y el miedo a no ser una buena madre. También hay sentimientos de culpa o inutilidad, ataques de pánico y, en los casos más graves, pensamientos de hacerse daño o de dañar al bebé.
Mayo Clinic describe además la psicosis posparto, una afección poco frecuente que suele aparecer en la primera semana. Incluye confusión, alucinaciones, ideas delirantes y paranoia, y requiere tratamiento inmediato porque puede poner vidas en riesgo.
Causas del trastorno mental tras el embarazo
Sus causas no son únicas. La clínica menciona la genética, la caída brusca de hormonas como el estrógeno y la progesterona tras el parto y el desgaste emocional por la falta de sueño y la ansiedad de cuidar a un recién nacido.
El riesgo sube con antecedentes de depresión o trastorno bipolar, con una depresión posparto previa, con embarazos múltiples, con problemas económicos o de pareja, con dificultades para amamantar y con poca red de apoyo.
También si el embarazo no fue planificado o si el bebé tiene problemas de salud. Y puede ocurrir después de cualquier bebé, no solo del primero.
Los padres tampoco están exentos. La clínica indica que los padres primerizos también pueden sufrir depresión posparto, con síntomas similares, y que el riesgo es mayor en los más jóvenes, con antecedentes de depresión o con dificultades económicas.
La carga del cuidado y cuándo consultar
Los primeros meses del bebé implican despertares nocturnos, tomas frecuentes, extracción de leche y el ciclo repetido de lavar y esterilizar biberones. Según la OMS, son tareas pequeñas que, sumadas, reducen de forma significativa el tiempo de descanso.
Esa carga no se reparte por igual. De acuerdo con la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), en la región las mujeres dedican el 19,6% de su tiempo al trabajo doméstico y de cuidados no remunerado, frente al 7,3% de los hombres.
La coach de sueño infantil Denisse Lafaurie afirmó que en las consultas con madres "lo que más se repite es que el tiempo y el sueño se convierten en los recursos más escasos". Según planteó, agilizar las tareas repetitivas puede ayudar al bienestar físico y mental.
Mayo Clinic recomienda consultar cuanto antes si los síntomas no desaparecen tras dos semanas, empeoran, dificultan cuidar al bebé o realizar las tareas diarias, o incluyen pensamientos de hacerse daño. Quien sienta vergüenza o se resista a admitirlo no es la excepción, advierte, ya que es una reacción frecuente.
Para detectarla, el equipo de salud puede aplicar cuestionarios durante el embarazo y después del parto, y recomendar un control posparto temprano. Según la clínica, la depresión leve puede manejarse con grupos de apoyo o terapia, y en otros casos con antidepresivos, de los cuales la mayoría son seguros durante la lactancia.
¿Cómo hicimos esta nota?
Esta nota fue redactada con la inteligencia artificial de Claude (Anthropic). El periodista investigó preliminarmente, seleccionó las fuentes y las entregó a Claude para su redacción usando como referencia el estilo de escritura del autor. Luego el periodista revisó la nota, realizó ediciones y verificó sus fuentes.