Muchas personas llegan con hambre a las últimas horas del día y, en busca de una opción saludable, eligen una fruta, pero para esta última merienda nocturna los expertos recomiendan escoger con sabiduría.
Aurelio Rojas, cardiólogo del Hospital Regional Universitario de Málaga y divulgador en redes sociales, explica que la fruta en la noche puede influir significativamente en el descanso, la inflamación e incluso el hambre a la mañana siguiente.
“Hay frutas que, por su composición, encajan mejor en ese momento: más ligeras, más digestivas y con un impacto metabólico más estable“, explica en un video que publicó recientemente en sus redes sociales.
De acuerdo con el experto, hay especialmente 3 frutas que encajan mejor por la noche, especialmente si el objetivo es no alterar la glucosa ni la insulina y mejorar el descanso, que es vital para la salud del corazón.
“El kiwi tiene altísimos niveles de vitamina C, un contenido relevante en precursores de serotonina y un índice glucémico muy bajo”, señala. “Por eso en estudios clínicos se ha asociado a una mejor conciliación y calidad del sueño, además de mejoría de nuestro sistema inmune y de nuestro intestino: la microbiota“, añade.
La segunda mejor fruta para comer en la noche son los frutos rojos, pero especialmente los arándanos, puntualiza Rojas, ya que contienen polifenoles, que son sustancias químicas que actúan como antioxidantes y antiinflamatorios en el cuerpo humano.
“Los arándanos son ricos en polifenoles, con efecto antiinflamatorio que protege nuestro corazón, no genera picos de glucosa ni activa el sistema nervioso por la noche”, sostiene.
Por último, la tercera fruta ideal para la noche es la manzana, idealmente con cáscara. “Aporta pectina, una fibra soluble que enlentece la digestión y mejora la saciedad sin interferir en el sueño, con lo cual vas a descansar mejor y a levantarte con mucha menos hambre”, asegura.
¿Qué frutas hay que evitar por la noche?
De acuerdo con el cardiólogo, también hay algunas frutas que no son una buena opción por la noche, ya que pueden tener una alta carga de azúcares, lo que puede generar picos de glucosa y alterar el sueño.
“Por la noche conviene limitar las frutas con alta carga de azúcares: el plátano, las uvas, el mango o la piña“, apunta.
Según Rojas, “aumentan la respuesta insulínica y quizás te pueden ayudar a quedarte dormido, pero pueden fragmentar el descanso y por eso, cuando te levantas por la mañana, a pesar de dormir, te sientes agotado y a la larga nuestro corazón lo sufre”.