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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El ratón colilargo, transmisor del hantavirus Andes, protagoniza el brote en el crucero MV Hondius. Estudio de André Rubio destaca su peso de 30 gramos, orejas pequeñas y la cola de 14 cm. Funciona en ecosistemas dispersando semillas y alimentando a otros animales. Su contagio a humanos se da por inhalación de partículas virales en excrementos. OMS investiga contagio en crucero, descartando origen en Chile.

Conocido popularmente como ratón colilargo por su larga cola, el Oligoryzomys longicaudatus es un pequeño roedor silvestre de color café claro, que vive principalmente en Chile y el sur de Argentina.

Lamentablemente para esta especie, se trata del principal transmisor de la cepa Andes, la variante de hantavirus responsable del brote en el crucero MV Hondius.

Cómo reconocer al ratón de colilargo

El chileno André Rubio, académico de la Facultad de Ciencias Veterinarias y Pecuarias de la Universidad de Chile, lleva años estudiando a este ratón, de no más de:

  • 30 gramos
  • Orejas pequeñas
  • Ojos grandes
  • Cola de hasta 14 centímetros (el doble que su cuerpo)
  • “Es un roedor nativo y, por ende, está protegido. Cumple sus funciones ecológicas en el ecosistema, ya que dispersa semillas y es el alimento de otros animales”, dijo a EFE Rubio, uno de los mayores expertos del país en esta especie.

    “Lo encontramos principalmente en los bosques templados de Chile y en el sur de Argentina”, agregó.

    El reoder es de hábitos nocturnos, se desplaza dando saltos, ya que posee unas patas traseras muy largas, que lo asemejan a la rata canguro de Norteamérica, añade el experto.

    También habita principalmente en el sur de Argentina y en todo Chile, desde el Desierto de Atacama (extremo norte) hasta la región más austral, y prefiere terrenos cubiertos mayormente por malezas o arbustos, cercanos a fuentes de agua.

    Infectados de hanta entre el 5 % y el 10 %

    Los ratones de cola larga son el reservorio natural de la cepa Andes, la única que puede transmitirse de persona a persona y que ya deja al menos nueve contagios en el crucero de lujo MV Hondius que partió el 1 de abril desde Argentina -cinco de ellos confirmados ya por la Organización Mundial de la Salud (OMS)- y tres fallecidos hasta ahora.

    Se desconoce cuántos colilargos hay porque sus poblaciones fluctúan significativamente cada año debido al clima, a la disponibilidad de alimento o a factores antropogénicos, como la deforestación, el desarrollo de agricultura o la colonización de hábitats naturales.

    Lo que sí se sabe es que “no todos los individuos están infectados”, indicó Rubio, que estudia cómo la intervención humana en los ecosistemas afecta a la transmisión de zoonosis.

    “Los estudios que se han hecho en Chile y en Argentina arrojan que, por lo general, entre el 5 % y el 10 % de los individuos de esta especie portan el virus y suelen ser principalmente los machos adultos”, añadió.

    La tasa puede aumentar hasta un 20 % “cuando ocurre el fenómeno de ratadas, es decir, un aumento explosivo de este tipo de roedores”, que se reproducen de dos a tres veces por año, con camadas de cuatro a seis crías.

    El contagio a los humanos del virus hanta, que puede causar complicaciones cardiorrespiratorias graves, se produce a través de la inhalación de partículas virales provenientes de la orina de roedores portadores, la saliva y, principalmente, las heces, “que son negras y tienen la forma y tamaño de un grano de arroz”, de acuerdo con el ‘Programa Hantavirus’.

    Los colilargos infectados por lo general no se enferman, aunque hay algunos estudios que dicen que el virus “acorta su esperanza de vida” -estimada en un año-, y contagian a otros individuos durante los apareamientos o las peleas, explicó Rubio.

    Contagios veraniegos

    La principal hipótesis con la que trabaja la OMS es que las dos primeras personas que tuvieron síntomas a bordo del crucero -un matrimonio de holandeses que estuvo viajando en automóvil por la Patagonia durante cuatro meses antes de embarcarse y días después falleció- se contagiaron en tierra firme.

    Argentina está investigando dónde pudo ocurrir el contagio y ha desvelado el itinerario de la pareja, que cruzó varias veces a territorio chileno.

    Chile, sin embargo, descartó este jueves que se hayan contagiado en el país, ya que los ingresos de los turistas “no corresponden al periodo de incubación” del virus.

    La mayoría de los contagios en Chile -que en lo que va de año contabiliza 39 infectados y 13 muertos, pero ningún contagio entre personas- tienen lugar en los meses de verano porque los roedores se acercan a las poblaciones en esta época del año por falta de alimento en los bosques (granos, insectos y hongos) y porque hay más movilidad de personas en zonas rurales y más acampadas.

    “Cada vez estamos interviniendo más los ambientes naturales y aumentando, por lo tanto, la exposición que tenemos a los virus”, alertó Rubio, quien recomendó ventilar siempre cabañas y bodegas rurales.

    El experto, sin embargo, llamó a la calma y explicó que en el crucero se dieron condiciones muy especiales para la proliferación del virus, con poca luminosidad y ventilación.

    “Es un virus lábil, que dura poco en ambientes abiertos. Además, la proporción de roedores contagiados es baja y son una especie que, a diferencia de las ratas, no suele entrar mucho en las viviendas”, apuntó.