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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

En un viaje sin retorno, al menos 459 peruanos fueron llevados a Rusia para participar en la guerra contra Ucrania, con 11 fallecidos, 114 desaparecidos y 3 capturados por el ejército ucraniano, según el Ministerio de Relaciones Exteriores del Perú. Familiares denuncian reclutamiento fraudulento, siendo la cifra real superior a 1.000 personas. Ofrecidos como empleados civiles, terminaron en combate. La Cancillería busca repatriarlos, mientras Rusia asegura que se unieron voluntariamente. Abogados cuestionan contratos coaccionados y falta de coordinación estatal. El reclutamiento indiscriminado afecta a otros países latinoamericanos, evidenciando un patrón peligroso en la contratación de soldados extranjeros.

El Gobierno peruano realiza coordinaciones para repatriar a los reclutados; sin embargo, varios ya fallecieron en el campo de batalla de la guerra Rusia-Ucrania. Los abogados de las familias aseguran que las víctimas fueron captadas con engaños por redes sociales.

Un viaje sin retorno. Al menos 459 peruanos fueron llevados a Rusia con el fin de participar en la guerra contra Ucrania. Del total, 11 han fallecido, 114 están desaparecidos y 3 han sido capturados por el ejército ucraniano, según un reporte reciente del Ministerio de Relaciones Exteriores del Perú. Sin embargo, la forma en que fueron captadas estas personas está bajo investigación y es motivo de reclamos, pues, de acuerdo con la versión de sus familiares, los reclutados fueron víctimas de un engaño.

Pese a que el reporte oficial menciona a 459 peruanos enlistados, la cifra sería mucho mayor si se considera a todas las personas que han viajado desde finales de 2025. Según los abogados Percy Salinas y Marcelo Tataje, del equipo legal que defiende a la asociación de familiares de peruanos reclutados, serían más de 1.000 los captados y más de 100 los fallecidos.

Captan a peruanos

El drama de estas personas empezó con una publicación en redes sociales que ofrecía oportunidades de empleo en Rusia con una remuneración de aproximadamente 2.000 dólares mensuales y un bono de 20 mil dólares. De acuerdo con la defensa, en la mayoría de los casos les decían que realizarían trabajos civiles como personal de limpieza, cocina y vigilancia, entre otros, pero en realidad terminaron en el campo de batalla peleando contra el ejército ucraniano.

“Están contratando para que mueran como escudo, como carne de cañón y lo ponen al frente”, comentó Norma Paredes, madre de un joven que trabajaba como cocinero en Lima y fue llevado a Rusia, en un reportaje del programa de TV Cuarto Poder que recopiló varios testimonios y videos a finales de abril.

El ciudadano peruano Alí Ayala contó que su padre es otra víctima del reclutamiento. En conversación con BioBioChile, señaló que actualmente se encuentra en condición de desaparecido, según la última información que le proporcionó la Cancillería la semana pasada.

Dijo, además, que su papá viajó a Rusia porque le ofrecieron un trabajo de vigilancia en bases militares y aceptó debido a que tenía experiencia en esa labor, pues estuvo en la guerra de Irak en 2004, contratado por una empresa estadounidense.

“Le engañaron prácticamente. Le dijeron que iba a ser exactamente el mismo trabajo (que hizo en Irak), en ningún momento le dijeron que iba a ir a zona de combate”, declaró para BBCL.

El padre de Alí trabajaba como agente de seguridad en Lima y su última comunicación desde Rusia fue el 23 de mayo.

“Solamente fue un mensaje, ya no fue una conversación, sino un mensaje nomás mandó, donde contaba que realmente sí estaba en una zona de primera línea en el frente y que las condiciones no eran las que les habían dicho inicialmente, que no estaban cumpliendo lo que le habían dicho y que sí estaba en una zona de alto peligro”, relató.

Respecto del supuesto pago, aseguró que, de todo lo prometido, su familia solo ha recibido 200 dólares a través de intermediarios de las organizaciones reclutadoras.

El caso de los peruanos engañados tuvo amplia repercusión en la prensa peruana entre abril y mayo, pero hasta el día de hoy se pueden encontrar convocatorias en redes sociales como TikTok, donde se promocionan de manera general y ambigua oportunidades laborales en Rusia. En los comentarios se puede leer a varios usuarios interesados, pero también a otros que alertan sobre una posible estafa.

Estrategias legales

Los abogados Percy Salinas y Marcelo Tataje conversaron con BioBioChile y explicaron que, en este momento, las gestiones para atender los pedidos de repatriación de los peruanos están en manos del Ministerio de Relaciones Exteriores del Perú. Sin embargo, aún hay pocos avances. Hasta el 9 de agosto, la Cancillería reportó 31 personas repatriadas.

“Lo que está haciendo el Perú es apelar a la diplomacia, a los convenios internacionales. Por eso tú vas a ver que el canciller o cualquier funcionario dice exhortamos, pedimos, solicitamos (a Rusia). La diplomacia tiene que primar ahí”, explicó Salinas.

Argumentó que, de acuerdo con los convenios internacionales, un Estado no puede contratar a una persona para un servicio específico y luego enviarla a desarrollar otra actividad que vulnere sus derechos humanos, como el derecho a la vida y a la salud. Aseguró que esto les ocurrió a los peruanos a quienes, tras llegar a un aeropuerto en Rusia, les quitaron sus pasaportes.

Por su parte, Tataje cuestionó la escasa coordinación entre el Ministerio Público y la Cancillería para avanzar con las investigaciones en el Perú. Sobre esta última institución, criticó que no exista una explicación respecto de los funcionarios que permitieron la salida de varios peruanos en circunstancias que considera sospechosas.

“¿Cómo es posible que hayan salido casi 450 compatriotas, todos con la misma historia de que supuestamente van a Turquía, a un viaje de hombres? Todos con perfiles evidentemente sospechosos que debieron ser debidamente documentados, detectados y a ninguno de ellos se le detectó. Todos salieron con estos documentos casi iguales”, reclamó.

Consultado sobre si la Cancillería estaría priorizando el cuidado de las relaciones diplomáticas con Rusia, Tataje respondió que ni siquiera se generaría un conflicto diplomático, pues hay casos de peruanos que han resultado heridos en el campo de batalla con lesiones que, según explicó, ya constituyen una causal de baja médica para la Federación Rusa.

Respuesta de Rusia

El 29 de abril pasado, la Embajada de Rusia en Lima emitió un comunicado en el que reconoció que hay peruanos que prestan servicio militar en su país. Sin embargo, aseguró que se unieron de forma voluntaria. Asimismo, anunció canales para atender las solicitudes de información sobre los enlistados.

El equipo legal de los familiares cuestiona la validez de los contratos de los reclutados con Rusia, pues sostiene que, al llegar al país, los obligaron a firmarlos de manera forzada, pese a que estaban redactados en ruso y ellos no entendían su contenido. Alí Ayala compartió con BioBioChile una foto del documento firmado por su padre en ese idioma.

“La Federación Rusa responde que estos contratos son válidos y en el Ministerio de Relaciones Exteriores no se atreven a confrontar por más de que hemos presentado evidencia clara de que estos contratos fueron firmados bajo coacción, que eso es claramente ilegal en cualquier país y que muchos de estos contratos fueron firmados sin conocer el contenido real”, señaló el abogado Tataje.

Respecto de las personas que lo hicieron voluntariamente, respondió: “Sí hay casos de personas que han viajado a sabiendas de que están yendo a la guerra, la Federación Rusa tiene abierto un programa para que puedan incluirse. Sin embargo, estas personas no están consideradas en nuestra asociación, ya que ellos no reclaman. Ellos aceptan las consecuencias”.

De acuerdo con los defensores legales, el reclutamiento para el ejército ruso en América Latina empezó en Colombia. Luego pasó a Ecuador, Argentina y Bolivia. También se reportaron casos en Venezuela, Cuba y Puerto Rico.

“Pero este patrón no es nuevo, porque todo esto ha pasado antes en el Congo, en la India, en Nepal, donde se estaban llevando a las personas y estos países se pusieron firmes. Armaron una estrategia como bloque y lograron frenar”, contó Salinas.

La contratación de soldados extranjeros para participar en guerras no es una modalidad nueva. Se ha realizado en el pasado, por ejemplo, durante la guerra de Afganistán, en la que participó Estados Unidos. Sin embargo, según el abogado Tataje, en ese caso todo se hizo dentro de las normas internacionales y a través de las embajadas, a diferencia de lo que ocurriría actualmente, cuando se estaría contratando de manera indiscriminada y presuntamente mediante engaños.

“No hay filtro alguno, simplemente aceptan a todo aquel que llegue a sus puertas y ahí es donde empiezan los problemas morales y de falta de reglamentación”, comentó el abogado. Incluso aseguró que hay personas con carné del Conadis —documento oficial peruano que acredita una discapacidad de su titular— peleando en la guerra entre Rusia y Ucrania.

Acciones del Estado peruano

Los reclutadores de estas organizaciones internacionales serían ciudadanos de Colombia y Perú, de acuerdo con informes periodísticos. En mayo pasado, la Fiscalía peruana anunció la apertura de investigaciones por el delito de trata de personas, debido a la cantidad de peruanos que habrían sido captados mediante ofertas laborales engañosas.

Ese mismo mes, la Cancillería solicitó a la Delegación del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR) en Lima apoyo para la búsqueda, ubicación e identificación de los peruanos que se encuentran en el frente de batalla en Rusia.

El pasado martes 11 de agosto, la Cancillería peruana convocó al embajador de la Federación de Rusia en el Perú, Alekséi Ushakov, para expresarle su preocupación por la situación de los peruanos “retenidos contra su voluntad” en su país. La reunión tuvo como objetivo que el Gobierno ruso brindara la información necesaria sobre los connacionales fallecidos y desaparecidos.

En un comunicado anterior, la Cancillería ya había fijado su postura al calificar los hechos descritos como “reclutamiento forzado”, reconociendo así la posición de los familiares.

Mientras esto ocurre, el equipo legal advirtió que las convocatorias continúan e incluso cambian de modalidad. Por ejemplo, ahora supuestamente ofrecen becas de estudio y también solicitan deportistas para competiciones en Rusia. Los abogados pidieron tener mayor cuidado, pues la mayoría de estas propuestas aparecen en TikTok.