Comprar ropa de segunda mano es una práctica común en Chile. Y es que tanto en tiendas de “ropa americana” como las que pueden ofrecerte en ferias pueden resultar económicas para el bolsillo, pero no siempre para la salud.

Las primeras recomendaciones al adquirir prendas ya usadas, es un lavado profundo con abundante jabón y agua caliente, así poder eliminar todas las bacterias que puedan traer, ya que nunca se conoce su precedencia, evitando poner en riesgo la salud.

No obstante, aunque suene obvio el tema del lavado, lo cierto es que, según indican diversos especialistas, la ropa usada puede contener ácaros, piojos, químicos, que al tener contacto con la piel podrían ocasionar dermatitis, tiña, sarna, e incluso, gonorrea en algunos casos.

De acuerdo al sitio especializado Click Salud, luego de lavar muy bien las prendas, es importantes secarlas al sol, debido a que al usar agua caliente y el calor solar, permite erradicar todas las partículas y bacterias que podrían generan una infección, aunque la sugerencia es mejor evitar comprar este tipo de artículos.

“En el caso de las chaquetas, es necesario colocarlas en una bolsa de plástico cerrada durante tres días, con el fin de eliminar piojos y ácaros. Lo mismo debe hacerse con los zapatos, los cuales pueden dejarse bajo el sol por algunas horas”, indica el sitio antes mencionado.

¿Cómo afectan estas infecciones a la salud?

Anteriormente se mencionaba que la sarna podría ser uno de los riesgos al adquirir ropa de segunda mano. Sin embargo, este trastorno de la piel podría ocasionar serios problemas de salud, afectando incluso a todo el grupo familiar debido a su rápido contagio, por lo que muchas veces recomiendan que todo el grupo familiar se someta al tratamiento.

La sarna se caracteriza por la presencia de puntos rojos en diversas partes del cuerpo, los cuales provocan una sensación de picazón intensa, los cuales podrían infectarse por la alta fricción del rascado.

De acuerdo a la Clínica Mayo, los lugares más frecuentes del cuerpo donde ataca la “sarcoptes scabiei” es en espalda, axilas, alrededor de la cintura, codos, pies, zona genital y rodillas. En el caso de los bebés, la sarna podría afectarlos en la zona del cuero cabelludo palma de manos y pies.

Por su parte, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) advierte que por ningún motivo se debería utiliar ropa interior de segunda mano, ya que podría significar un riesgo de contagio por gonorrea, una enfermedad crónica difícil de diagnosticar.

Esta enfermedad suele transmitirse en las relaciones sexuales, pero también usando las prendas de alguien que lo padece. Su complejidad radica en que afecta tanto a hombres como mujeres, e incluso, una madre puede transmitirle la gonorrea a su bebé durante el periodo de gestación, indica el Centro para el Control y Prevención de Enfermedades (CDC).

Si bien esta enfermedad puede curarse con el tratamiendo correcto, especialistas indican que dichos medicamentos detendrán la infección, pero no repararán ninguna de las lesiones permantenes que haya dejado la gonorrea, como puede ser formación de tejido cicatricial que obstruye las trompas de Falopio y el dolor pélvico abdominal en el caso de mujeres, según explican desde CDC.

La dermatóloga del IMSS, Diana Castillo, añade en el portal Bienestar 180, que estas complicaciones por el uso de ropa de segunda es debido al origen de las, prendas, las que muchas veces pueden venir desde hospitales, morgues, asilos, sobre todo los que provienen de otros países, y muchas veces los lugares que se encargan de venderla o repartirla, no desinfectan la ropa como se debe.