El antisemitismo actual se compone de prejuicios, omisiones y complicidades.

Tras dos años y medio de la masacre del 7 de octubre de 2023, se ha publicado el reporte Silence No More, que documenta más de 10.000 evidencias visuales y testimonios, sobre violaciones grupales, torturas y mutilaciones llevadas a cabo por Hamás contra civiles israelíes, durante el ataque terrorista, y en el cautiverio de los rehenes.

El reporte liderado por la jurista Cochav Elkayam-Levy refuerza una situación conocida y denunciada. Es momento de escuchar las voces de los sobrevivientes.

El 7 de octubre de 2023, marca un antes y un después, en la historia de Israel. El ataque terrorista obedeció al deseo de “exterminio de todos los judíos que viven entre el río y el mar”, en palabras de Fernando Zavater. La difusión de la masacre de Hamás en vivo y en directo, marca un hito sádico de un “crimen colectivo”. La atrocidad remueve y se funde en lo inaudito.

Hoy, existen cientos de imágenes y videos en las redes sociales que documentan lo sucedido. Además de los testimonios de los sobrevivientes a la invasión y al cautiverio infeliz.

Yuval Raphael se encontraba en el festival NOVA. Sobrevivió escondida entre cadáveres de conocidos y desconocidos. “Las heridas físicas que sufrí se están curando, pero las cicatrices mentales permanecerán conmigo para siempre”. Representó a Israel en el festival de Eurovisión (Israel participa desde 1973 y ha ganado el certamen en 4 ocasiones). Un ejemplo de resiliencia, pero su participación fue cuestionada por sus pares e indignados que intentaron evitar su presentación. La cultura de la cancelación llegó para quedarse y el activismo de los artistas no se condice con las libertades que dicen representar.

Es imposible no distinguir entre las víctimas y los verdugos. Hamás exhibió y celebró sin tapujos el octubre antisemita. Después, montó una maquinaria de desinformación. Se instaló una moda irracional y se contaminó el debate con falsos oprimidos y opresores. Los atacantes fueron y son vistos como las víctimas en la propaganda occidental.

Hamás, a diferencia de los nazis, no ocultó las fábricas del horror del siglo XX. Matan Zangauker estuvo dos años en el subsuelo. Sobrevivió como rehén en los túneles sombríos y estrechos, con distintos y reiterados apremios físicos por ser judío. Aún recuerda los hostigamientos y los interrogatorios en los cuales sus manos fueron atadas. Un cautiverio imborrable. Su retorno a la libertad no ha sido fácil.

Desde los privilegios del mundo libre se relativiza la violencia terrorista del 7 de octubre. El progresismo identitario encubre al fundamentalismo que actúa como un caballo de Troya en las sociedades occidentales.

Bienvenidos los relatos de los sobrevivientes de los túneles en Gaza y Hamás. La historia también se escribe con fuentes orales. Resuena ese prohibido olvidar. El testimonio de otro sobreviviente tras 738 de días de secuestro en Gaza es revelador.

El rehén, Eithan Horn, contó sus experiencias “en manos de Hamás”. Nacido en argentina fue secuestrado por Hamás y trasladado a Gaza, experimentó su propio vía crucis. Fue golpeado, insultado y escupido por habitantes de Gaza. “Me bañé con agua sucia”. La red de túneles es real. En el cautiverio padeció torturas psicológicas y físicas, abusos sexuales reiterados y atención de falsos médicos. Además de hostigamientos verbales constantes. “Fui vestido de doctor y llevado en una ambulancia”. Durante el secuestro entendió que el terrorista valora y celebra la muerte propia y ajena, en cambio, el rehén valora la vida. “El daño corporal sanará, lo demás permanece”. Su testimonio confirma el adoctrinamiento constante y fatal en la franja para eliminar a Israel.

Otros testimonios de sobrevivientes difunden experiencias increíbles: encierros en jaulas, azotes y aislamiento, encadenamientos y ojos vendados, maltratos psicológicos con imágenes y ruidos. Traslados constantes. Violaciones a hombres y mujeres. Intentos de conversión obligada al islam. Desinformación sobre sus familiares e Israel. Falta de alimentación e higiene, escasez de luz y oxígeno.

En simultáneo, los captores gozaban de comodidades y comidas en el subsuelo. El regreso a una “vida normal” no ha sido simple porque conviven con dificultades. Sus familiares y especialistas solicitan a las autoridades que los programas de acompañamiento multidisciplinario se mantengan debido a los efectos biológicos y psicológicos. La Universidad Bar Ilan de Ramat Gan, está evaluando “a gran escala en las distintas poblaciones afectadas por la guerra, incluidos los rehenes y sus familias, los soldados, los evacuados del sur y del norte del país”.

El antisemitismo actual se compone de prejuicios, omisiones y complicidades. Se mueve por el mundo cubierto y encubierto de crítica a Israel. Además de dichos y hechos sustentados en el odio y la intolerancia en las redes sociales y en atentados. Nos dicen quiénes son los verdugos y las víctimas, es una nueva policía de la moral. Una posición de “justicieros que escupen su propaganda desde el atrio de su soberbia moral”, en palabras de Pilar Rahola. El 7 de octubre fue atentado contra la Humanidad.