El estrés que hoy sienten las organizaciones ante la volatilidad económica no es nada comparado con el apagón sistémico que una IA autónoma puede provocar.

Chile vive una fantasía de seguridad que está a punto de romperse. Mientras los directorios de las grandes empresas nacionales siguen discutiendo presupuestos de ciberseguridad como si fueran un “gasto de oficina”, una amenaza sin precedentes llamada Mythos ya está redibujando el mapa del riesgo global.

No estamos ante un grupo de hackers buscando notoriedad; estamos ante la primera Inteligencia Artificial de asalto autónomo, una fuerza de choque digital capaz de razonar, aprender y destruir infraestructuras críticas en milisegundos.

Para el ecosistema empresarial chileno, la advertencia es una sola: su capacidad de reacción humana hoy es irrelevante. Mythos no ataca la puerta principal; identifica fallos Zero-Day —vulnerabilidades que ni siquiera el fabricante del software conoce— y los encadena para tomar el control de procesos vitales.

En un país tan digitalizado como el nuestro, el impacto no es el robo de una base de datos; es la parálisis total. Si Mythos decide que la cadena de pagos, el suministro eléctrico o la logística de una compañía debe detenerse, lo hará antes de que su jefe de TI alcance a recibir la primera alerta en su teléfono.

La CMF ya lo entendió y ha pasado de la supervisión administrativa a una “vigilancia de guerra”. La pregunta es: ¿lo entienden los gerentes generales? La mentalidad de “comprar un software y olvidarse” ha muerto. Hoy, operar bajo el paradigma de la confianza es una negligencia estratégica.

La única defensa posible es la Confianza Cero (Zero Trust) y la migración hacia una defensa algorítmica. Si no utilizan IA para vigilar su propia red en tiempo real, están enviando a soldados con lanzas a detener un misil hipersónico.

El estrés que hoy sienten las organizaciones ante la volatilidad económica no es nada comparado con el apagón sistémico que una IA autónoma puede provocar.

No habrá seguro de responsabilidad civil ni plan de continuidad que alcance si sus respaldos no cuentan con un aislamiento físico total de la red. Mythos es capaz de encontrar y cifrar sus copias de seguridad en segundos si estas están conectadas, dejándolos sin posibilidad alguna de retorno o recuperación.

Estamos en 2026 y la tecnología ya no es una herramienta de apoyo, es el frente de batalla. La ciberseguridad no es un ítem técnico; es la garantía de que su empresa existirá mañana. El subestimar las amenazas en Chile ha sido nuestra mayor debilidad, y Mythos es el vector perfecto para explotarla. O blindan la infraestructura con la misma inteligencia con la que serán atacados, o prepárense para gestionar la irrelevancia de una empresa desconectada del mundo.

Carolina Pizarro
Katherina Canales
Expertas Estrategia en Ciberseguridad

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