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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Mijailo Drapati, de 43 años, asumió como comandante del Ejército de Ucrania en medio de la guerra con Rusia. Sustituyó a Sirski, criticado por su estilo "soviético". Drapati, antiguo comandante de campo, busca mejorar la defensa antiaérea y reclutamiento de tropas. Zelenski también removió al ministro de defensa, Fedorov. Drapati, experimentado en combate desde 2014, ha ocupado diversos cargos de responsabilidad.

El pasado martes el presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, confirmó que Mijailo Drapati (43) asumió como comandante en jefe del Ejército de ese país, relevando en el cargo a Oleksandr Sirski. Drapati enfrentará diversos desafíos en medio de una guerra con Rusia que se extiende por cuatro años, y una sociedad ucraniana que evidencia el hastío.

La salida de Sirski se da en medio de severas protestas ciudadanas, con críticas hacia un mando considerado como “anticuado y excesivamente soviético”, al cual se atribuían demandas bajas en el campo de batalla.

El arribo de Drapati viene en medio de un contexto político complejo, luego que Zelenski también removiera al ministro de defensa, Mykhailo Fedorov, político que tiene buena relación con el nuevo mando. Interinamente fue nombrado Yevhen Khmara, a la espera que el parlamento apruebe un nuevo secretario de guerra.

Asimismo, el militar de 43 años arriba en un momento en que los dos países tiene objetivos distintos de guerra, al menos en apariencia. Mientras Rusia apuesta por los ataques a larga distancia a las ciudades ucranianas, su rival mantiene la idea de alcanzar las infraestructuras petroleras y energéticas ligadas al Kremlin.

“Drapati parece idóneo para su nuevo cargo: antiguo comandante de campo, respetado por las tropas tanto por su liderazgo táctico como por su integridad moral, ha ocupado diversos puestos de alto nivel, incluido el de jefe de las fuerzas terrestres de Ucrania”, detalló Reuters.

“Ese trabajo en particular le proporcionó una visión privilegiada del reclutamiento de tropas, ofreciéndole una experiencia crucial a la que probablemente recurrirá para cubrir las numerosas carencias de personal que han permitido a Moscú lograr avances graduales a lo largo de gran parte del frente”, agregó.

Por lo mismo, el citado medio detalla que el militar deberá hacer frente a diversas críticas que han surgido hacia el alto mando, por casos de corrupción, abusos de poder, reclutamientos mal efectuados e incluso muertes de soldados fuera del campo de batalla.

Según expone EFE, la configuración de un nuevo alto mando va de la mano de la reforma del ejército propuesta por Zelenski, en donde se pretende dejar atrás los grandes asaltos con masas de soldados, y artillería, para darle prioridad a la tecnología de drones.

En ese contexto, entre las prioridades que le encomendó Zelenski a Drapati destacan las de garantizar el suministro a tiempo de armamento y de drones, mejorar la efectividad de la defensa antiaérea y solventar los problemas en la movilización forzosa de nuevos reclutas.

El perfil de Mijailo Drapati

A pesar de su juventud, Drapati es un militar experimentado cuya experiencia de combate comenzó en 2014, cuando el batallón en el que servía como mayor fue enviado a la hoy ciudad ocupada de Mariúpol para defenderla de los rebeldes prorrusos que intentaban tomarla.

Durante la guerra a gran escala que empezó en febrero de 2022 con la invasión militar del Ejército ruso ha servido en distintos cargos de responsabilidad, entre ellos el de jefe de las Fuerzas Terrestres mencionado.

El que ocupaba hasta su nombramiento como nuevo jefe de las Fuerzas Armadas era el de comandantes de las Fuerzas Conjuntas, una estructura de mando del frente en el noreste de la región de Járkov.

Asimismo, en junio de 2025 dimitió de su cargo como jefe de las Fuerzas Terrestres ucranianas después de varios ataques rusos contra campos de entrenamiento en los que murieron decenas de soldados.

Por otro lado, y tal como se mencionó, Drapati no ha escondido su molestia por la salida de Fedorov del ministerio de Defensa de Ucrania. Junto con eso, se le consideraba como un crítico de la gestión de Sirski.

“Un comandante no tiene derecho a permanecer en silencio sobre los problemas, sobre todo cuando el costo se mide en oportunidades perdidas, tiempo y vidas humanas”, escribió en ese entonces.