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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Un enjambre de cerca de 20 mil abejas fue hallado en el ducto de aguas lluvias de un edificio de calle Armando Moock, en Macul, a más de 40 metros de altura. Dos apicultores retiraron la colonia, que correspondería a un proceso natural de reproducción y no a una plaga. Expertos llamaron a no fumigar ni usar agua y recomendaron mantener distancia y contactar a rescatistas especializados para reubicar a las abejas.

En las últimas horas, el hallazgo de un enjambre de aproximadamente 20 mil abejas sorprendió a los residentes de un edificio en la comuna de Macul. Eso sí, descartaron que se tratara de una plaga y explicaron este suceso en plena ciudad.

El inusual descubrimiento tuvo lugar en un inmueble ubicado en calle Armando Moock. Se trata de una masiva colonia correspondiente a un “enjambrazón”, un fenómeno natural de primavera y verano.

Dichas abejas instalaron su panal en el interior del ducto de aguas lluvias de la estructura.

En un piso 19

Fue Fabián Rosales, uno de los dos apicultores que retiraron la enorme colmena, quien compartió en redes sociales las imágenes del sorprezivo hallazgo. Esto, a más de 40 metros de altura, en un piso 19.

“Yo calculo que en cada panal deben haber 10 mil abejas, porque son panales grandes. Hasta el momento, con Sam (su compañero), vimos que solamente hay dos”, indicó en conversación con Mega.

“Tengo mucho respeto por las abejas, entonces mi prioridad es que ellas estén bien. Acá se va sacando panal por panal”, sostuvo.

Hallan enjambre de 20 mil abejas en ducto de edificio en Macul: ¿por qué eligen la ciudad?
Fabián Rosales
Hallan enjambre de 20 mil abejas en ducto de edificio en Macul: ¿por qué eligen la ciudad?
Fabián Rosales

No son una plaga

Como se mencionó, pese al temor que puede generar la situación en un principio, por el riesgo de picaduras y posibles obstrucciones en el desagüe, se debe evitar fumigaciones, dado que no son una plaga. En realidad, responde a un proceso biológico adaptado al entorno urbano.

El doctor Enrique Mejías Barrios, bioquímico e investigador en temas apícolas de la Comisión Chilena de Energía Nuclear (CCHEN), explicó que este evento no es casual ni producto de una “invasión”, sino de un mecanismo natural mediante el cual la colonia se reproduce y busca espacio.

“Las abejas no colonizan por azar. Cuando la colmena matriz alcanza su capacidad máxima o entramos en temporadas de primavera y verano, la reina vieja abandona el nido con cerca de la mitad de las obreras para buscar un nuevo hogar. En la ciudad, los ductos de agua, entretechos o muros dobles simulan la oscuridad y protección que antes hallaban en los huecos de árboles viejos”, detalló el experto.

Hallan enjambre de 20 mil abejas en ducto de edificio en Macul: ¿por qué eligen la ciudad?
Max Pixel

En concreto, una vez asentada la colonia, las abejas exploradoras recolectan néctar y polen de plazas y jardines en un radio de hasta 5 kilómetros, comenzando la rápida construcción de panales de cera dentro de las estructuras urbanas para alimentar a las larvas y acumular reservas para el invierno.

Asimismo, a pesar de las molestias que puedan causar, el especialista de la CCHEN es enfático en aclarar que estos insectos no constituyen una plaga y que su comportamiento no es agresivo por naturaleza.

“No estamos ante una plaga, sino ante una especie protegida fundamental para la biodiversidad. Las abejas no atacan a menos que perciban una amenaza directa o vibraciones violentas cerca del nido. La polinización que realizan beneficia directamente a la vegetación y huertos de la comuna”, aseveró el investigador.

Sin embargo, los riesgos no deben ignorarse: las picaduras representan un peligro grave para personas alérgicas o vulnerables, y la acumulación prolongada de cera y humedad puede causar filtraciones o daños en la infraestructura.

¿Qué hacer frente a una colmena en el hogar?

Cabe mencionar que, ante un enjambre en zonas habitadas, la solución nunca debe ser el uso de insecticidas ni agua. Esto solo alterará masivamente a los insectos, provocando ataques defensivos y destruyendo un recurso ecológico vital.

Según el doctor Mejías, el protocolo a seguir es:

1. Mantener la distancia: Cerrar ventanas y balcones de las viviendas contiguas para evitar el ingreso de abejas.

2. Prohibición de fumigación: Evitar el uso de químicos o métodos caseros que pongan en riesgo a los vecinos o a la colonia.

3. Llamar a rescatistas especializados: Contactar a agrupaciones apícolas de rescate (como RescateAbejas o al servicio especializado de cada municipalidad). Los profesionales emplean aspiradores térmicos y cajas especiales para extraer a la reina y al resto de la población de forma segura, reubicándolas posteriormente en apiarios fuera de la ciudad.