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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Inglaterra venció 3-2 a Bolivia en el Mundial Sub15 de Azerbaiyán, tras un polémico penal cobrado en el último minuto por una falta ocurrida fuera del área. En protesta, el arquero boliviano se quedó junto al poste y permitió el gol. Tras el partido, jugadores bolivianos encararon al árbitro y uno intentó agredirlo, pero los ingleses intervinieron. El elenco europeo ya había estado envuelto en otra controversia ante Irlanda, por acusaciones de racismo.

El Mundial Sub15 de la FIFA que se está disputando en Azerbaiyán registró un nuevo episodio polémico, con Inglaterra nuevamente en el ‘ojo del huracán’.

Resulta que en el duelo de los ingleses ante Bolivia, un penal inexistente favoreció a los europeos en el último minuto. La infracción, que existió, ocurrió fuera del área, pero el juez se equivocó.

El cobro del árbitro indignó de inmediato a los bolivianos que encararon a la autoridad intentando cambiar su postura. Sin embargo, eso no ocurrió.

El entrenador altiplánico incluso ingresó al campo para señarle al juez dónde se produjo la acción, detalló el Daily Mail, pero su reclamo no fue tomado en cuenta.

Entonces, Bolivia se enojó. El arquero del equipo sudamericano se paró justo al poste y no se movió más, mientras el ejecutor solo tuvo que empujare el balón hacia la red porque no había resistencia.

Así, Inglaterra consiguió el agónico 3-2. Tras festejar el tanto el juego se acabó inmediamente y vino lo peor: los bolivianos se fueron encima del árbitro. Uno incluso intentó golpearlo.

Eso sí, fueron los propios jugadores ingleses los que intervinieron y protegieron al ‘hombre de negro’, evitando así un escándalo mayor.

Consignar que Inglaterra ya había protagonizado un escándalo en su duelo con Irlanda, luego que el equipo se retirara de la cancha acusando racismo de sus rivales.