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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Trabajadores del Liceo Augusto D'Halmar respaldan movilización estudiantil iniciada por descontento con infraestructura. Estudiantes elaboraron petitorio y tras recibir respuesta, 22 de 24 cursos votaron a favor de paro de lápices. Movilización democrática incluyó limpieza y actividades. Funcionarios valoran proceso pacífico, sin sentirse vulnerados. Esperan resolver contingencia con integridad y bienestar de comunidad educativa.

Las funcionarias y funcionarios del Liceo Augusto D’Halmar, de la comuna de Ñuñoa, por medio de una Declaración Pública se refirieron a la mediática contingencia acaecida al interior del liceo. En esa línea, respaldaron la movilización de los estudiantes y aseveraron que no se han sentido vulnerados.

En la declaración, los trabajadores explicaron que “la movilización estudiantil se originó a partir de una reunión del CODECU”, instancia en la que los representantes de los distintos cursos manifestaron su descontento frente a diversas situaciones que se habían presentado durante el último tiempo en el liceo, especialmente aquellas relacionadas con las condiciones de infraestructura del establecimiento.

Los representantes acordaron elaborar un petitorio dirigido a la Corporación de Educación, en su calidad de sostenedora, y a la Dirección del establecimiento. Una vez elaborado el documento, su contenido fue socializado y discutido en distintas instancias, lo que permitió recoger las opiniones de los estudiantes y retroalimentar el contenido del petitorio.

Posteriormente, los representantes de cada curso validaron el documento antes de su envío, realizado el día 27 de julio, solicitando una respuesta en un plazo de cinco días hábiles. Las autoridades de la Corporación, conjuntamente con la Dirección del establecimiento, respondieron dentro del plazo solicitado.

Proceso con participación democrática

De acuerdo con los trabajadores del establecimiento, una vez recibida la respuesta, los estudiantes volvieron a reunirse en CODECU para realizar una lectura y análisis colectivo del documento. Los representantes de cada curso tuvieron la responsabilidad de socializar el contenido de la respuesta con sus compañeros y compañeras, además de solicitarles su lectura individual.

En este proceso, el Centro de Estudiantes fue enfático en señalar que su función sería representar la decisión que el estudiantado adoptara democráticamente respecto de la respuesta recibida. En la siguiente jornada, durante una nueva instancia de CODECU, se consultó a los representantes qué opinión habían recogido en sus respectivos cursos y cuáles eran las posibles formas de respuesta frente al documento recibido.

Los representantes manifestaron su disconformidad con la respuesta y, posteriormente, “22 de los 24 cursos votaron a favor de realizar un paro de lápices”. A continuación, el Centro de Estudiantes lideró una asamblea general en la que comunicó esta decisión a la comunidad estudiantil e informó que correspondía realizar una votación individual para validar o desestimar la propuesta.

Ya el viernes 7 de agosto se llevó a cabo dicha votación, organizada por el TRICEL, mediante voto secreto en urna y con un posterior conteo público. La papeleta contemplaba la pregunta: “¿Estás de acuerdo con un paro de lápices?”, con las alternativas SÍ y NO, además de una segunda pregunta destinada a determinar la duración de la movilización. El proceso concluyó con un “89,1 % de aprobación del estudiantado”, determinándose que el paro de lápices tendría carácter indefinido y comenzaría el lunes 10 de agosto.

Desarrollo de la movilización del Liceo Augusto D’Halmar

Según el texto, como funcionarios y funcionarias del establecimiento, los firmantes han podido observar que durante las jornadas correspondientes a los días lunes 10, martes 11 y miércoles 12 de agosto se desarrollaron actividades organizadas mediante cronogramas y distintos espacios de trabajo. Las jornadas comenzaban con una asamblea general liderada por estudiantes voluntarios, provenientes de distintos espacios de representación y participación estudiantil, no exclusivamente del Centro de Estudiantes y CODECU.

Desde un primer momento, en estas instancias se señaló que aquellos estudiantes que decidieran asistir a clases, ya fuera por razones de asistencia o en ejercicio de su derecho a la educación, tenían plena libertad para hacerlo. En concordancia con ello, revelan los funcionarios del liceo, los docentes se mantuvieron en sus respectivas aulas para atender a los estudiantes que decidieran participar de las clases.

Asimismo, la sala PIE se mantuvo en funcionamiento, con sus educadoras y profesionales disponibles tanto para las sesiones programadas como para atender eventuales situaciones de desregulación de los estudiantes. Del mismo modo, se informó que “quienes decidieran permanecer fuera de las aulas debían integrarse y participar activamente en alguna de las comisiones de trabajo” organizadas por los propios estudiantes.

Durante estas jornadas, los funcionarios observaron a estudiantes dedicados a la limpieza, organización y mejoramiento de distintos espacios del establecimiento. Entre estas actividades se encuentran la limpieza profunda de pasillos, salas, casilleros y espacios comunes, así como el hermoseamiento y mejoramiento de jardines, baños, pasillos y otros sectores del liceo. Los estudiantes también trabajaron en la elaboración de carteles y pancartas destinados a expresar y visibilizar sus peticiones dentro del establecimiento.

Declaración de funcionarios señala que no se han sentido vulnerados

Asimismo, los firmantes observaron diariamente una preocupación por el bienestar de sus compañeros y compañeras, procurando resguardar el correcto funcionamiento de las actividades, la seguridad y el desarrollo de la movilización, así como el bienestar de las distintas personas que integran la comunidad educativa.

Para finalizar, los funcionarios fueron enfáticos en declarar: “NO nos hemos sentido vulnerados, violentados ni amedrentados por los estudiantes que participan de esta paralización, en ningún momento ni circunstancia”. Señalaron que “hemos contado con la libertad y seguridad necesarias para desarrollar nuestras funciones en nuestro lugar de trabajo”.

Reiteraron, asimismo, su valoración del carácter pacífico del proceso, de la apertura al diálogo y de las distintas iniciativas de participación, colaboración y construcción de comunidad que se han desarrollado durante estas jornadas. Los firmantes esperan que esta contingencia pueda resolverse de la mejor manera posible, resguardando en todo momento la integridad y el bienestar de todos los integrantes de la comunidad educativa.