Luego de que la Corporación Municipal de Desarrollo Social de Ñuñoa anunciara la suspensión de las clases presenciales en el Liceo Augusto D’Halmar desde este jueves, tras las amenazas recibidas por un joven que se opuso al “paro de lápices” votado por sus pares, el Centro de Estudiantes emitió un comunicado respecto al grave suceso.
Como bien es sabido, el pasado viernes un 89,1% del estudiantado aprobó la paralización. La finalidad era ejercer presión ante demandas que aseguran no han sido resueltas por el municipio.
Tras ello, el lunes ingresó a la Fiscalía Oriente una denuncia por amenazas contra un estudiante de enseñanza media que manifestó su rechazo al paro. El menor acusa haber sido hostigado “tanto personalmente como vía WhatsApp”.
Las intimidaciones llegaron incluso a amenazas de muerte. Fue por eso que, como medida preventiva, la entidad ligada al municipio optó por suspender las clases presenciales hasta nuevo aviso.
Comunicado del Centro de Estudiantes
Mediante un comunicado, el Centro de Estudiantes del establecimiento abordó por primera vez la situación. No solo cuestionaron la manera en que la prensa y las redes han difundido el caso, sino que también expresaron su total rechazo a las amenazas recibidas por el joven.
Para comenzar, el escrito “tiene como objetivo responder a los dichos publicados por diversos medios de comunicación, en los cuales se ha vinculado directamente al Centro de Estudiantes y a sus integrantes como responsables de hechos de extrema gravedad. Esto, sin que se haya resguardado el debido proceso investigativo ni se hayan considerado los testimonios de todas las partes”.
“Manifestamos nuestro profundo descontento frente a la irresponsabilidad periodística evidenciada en la cobertura de estos hechos, al difundirse acusaciones de tal gravedad sin contar con una recopilación completa de antecedentes, sin un adecuado contraste de las versiones involucradas y sin considerar el contexto en el cual se desarrollaron los acontecimientos”, exponen.
En esa línea, aseguran que rechazan “categóricamente cualquier acto de amenaza, violencia o amedrentamiento hacia cualquier estudiante del establecimiento. Estos hechos no representan los valores que buscamos promover como organización estudiantil. Los cuales se basan en el respeto, el diálogo, la convivencia democrática y la resolución pacífica de nuestras diferencias”.
“Asimismo, negamos categóricamente que el Centro de Estudiantes haya promovido o respaldado amenazas de ningún tipo hacia estudiantes que tengan opiniones distintas”, precisa el documento.
¿Cómo se aprobó el paro?
“Respecto a las decisiones adoptadas durante este periodo, queremos aclarar que estas fueron tomadas mediante un proceso democrático y participativo. Posterior a la lectura y análisis de la respuesta entregada ante el petitorio presentado, se llevaron a cabo instancias de diálogo y discusión en CODECU. Participaron los distintos delegados de los cursos de nuestra comunidad. En dicha instancia, la propuesta de paralización fue sometida a votación, obteniendo un resultado de 22 cursos a favor”, detallan.
Posteriormente, se realizó una asamblea general con todo el estudiantado. Instancia en la cual “se informó sobre lo conversado previamente y se llevó a cabo la respectiva votación. La opción aprobada obtuvo un respaldo de una amplia mayoría del 89% del estudiantado”.
Asimismo, recalcan que “en ningún momento la directiva del Centro de Estudiantes impuso una postura ideológica. Ni obligó a la comunidad estudiantil a adoptar una determinada posición”.
Evalúan acciones legales
“Frente a acusaciones que vinculan al Centro de Estudiantes o a sus integrantes con hechos de esta gravedad, nos encontramos analizando el ejercicio de acciones legales correspondientes. Con el objeto de resguardar nuestra integridad, nuestra honra, nuestra representación estudiantil y el correcto ejercicio de nuestras funciones”, advirtieron.
Finalmente, lamentaron que “acusaciones infundadas hacia el Centro de Estudiantes desvíen la atención de las demandas planteadas por nuestra comunidad educativa, las cuales tienen como objetivo avanzar hacia condiciones básicas y dignas para nuestro proceso de aprendizaje”. “Por lo mismo, continuaremos trabajando activamente en las instancias de diálogo y mesas de negociación correspondientes, velando porque los acuerdos alcanzados con los sostenedores sean respetados y cumplidos, concluye el comunicado.