La Fiscalía ECOH Metropolitana obtuvo la prisión preventiva de tres adultos y la internación provisoria de un menor de 17 años, acusados del secuestro de una ciudadana peruana ocurrido la tarde del pasado miércoles en Estación Central. La mujer fue rescatada al día siguiente por efectivos de la Policía de Investigaciones (PDI). El plazo de investigación se fijó en 90 días.
El fiscal Leonardo Tapia explicó, tras la formalización, que se lograron los objetivos del Ministerio Público. “Lo más relevante era la ubicación de la víctima secuestrada, individualizar a los imputados, tomarlos detenidos —lo que se logró— y ponerlos a disposición del tribunal”, dijo el persecutor.
En la audiencia se formalizó a cuatro sujetos, dos de ellos extranjeros y dos chilenos, por los delitos de secuestro extorsivo con consecuencia de lesiones respecto de la víctima. También se les imputó porte y tenencia de armas de fuego. El fiscal detalló que los imputados portaban armas con número de serie borrados.
Entre los elementos presentados por el Ministerio Público se incluyeron imágenes de cámaras de seguridad, análisis de teléfonos, posicionamiento de antenas e interceptaciones telefónicas. El fiscal agregó que también se utilizaron antecedentes entregados por testigos, “que fueron bastante útiles para poder también dar con el lugar de cautiverio y el señalamiento de este para poder rescatar, lo más importante, en buen estado de salud por parte de la víctima”.
Tribunal decreta prisión preventiva pese a alegatos de la defensa
La defensa alegó que las detenciones habían sido ilegales por el ingreso a una propiedad. Sin embargo, el tribunal desestimó estos argumentos.
El fiscal respondió que se trata de un delito de efecto permanente. “Un secuestro se mantiene constante mientras no liberan a la víctima, por lo tanto, la acción de la policía fue en flagrancia”, señaló.
Además, el persecutor indicó que existían señales e indicios claros dentro de la vivienda. Mencionó las imágenes de cámaras de seguridad, la llegada del vehículo en que transportaron a la víctima y los antecedentes de vecinos. “Había un peligro inminente respecto de que se pueda atentar contra la vida de la víctima”, afirmó.
Extorsionadores pidieron más de 100 millones de pesos a la familia
El fiscal detalló que, a pocos minutos de tomar a la víctima y transportarla en un vehículo, los imputados comenzaron a enviar mensajes extorsivos a la familia. “Hablamos incluso sobre 100 millones de pesos lo que estaban solicitando, por cierto, familia que no tenía esa cantidad de dinero”, declaró.
La Fiscalía trabajó en conjunto con la Policía de Investigaciones para identificar la ubicación de los llamados extorsivos y el lugar donde mantenían a la víctima. “Se conformaron equipos para poder identificar (…) pero también con equipos que pudieron tratar con estos sujetos para evitar alguna consecuencia respecto de la víctima, lo que dio, por cierto, éxito”, agregó el fiscal.
Sobre el estado de salud de la víctima, el fiscal señaló que cualquier persona después de un secuestro puede quedar en estado de conmoción alterado, importante y grave. “Recordemos que es un secuestro en donde fue además intimidada con armas de fuego”, dijo. Ante ello, la Fiscalía desplegó la Unidad de Atención de Víctimas y Testigos para establecer necesidades y realizar el acompañamiento requerido.
El fiscal Tapia añadió que analizan la posible vinculación del grupo con una banda criminal más grande. “Nosotros lo tratamos como una banda criminal, por cierto, vinculada a este tipo de ilícitos”, explicó. Agregó que existe una planificación previa que da cuenta de cómo eligen a una persona potencial víctima para secuestrarla y también acomodar el lugar para llevarla.