La empresa Subus del Transantiago solicitó una compensación al Estado ya que acusó impactos negativos en sus ingresos como consecuencia del inicio de operación de la Línea 3 del Metro.

El nuevo servicio entró en funciones el pasado 22 de enero. Desde entonces, se ha registrado una baja en los ingresos de dicha compañía por lo que en abril solicitó una compensación.

La operadora del Transantiago pidió que se revise su contrato con el Estado puesto que, aseguró, la cantidad de pasajeros transportados disminuyó como consecuencia del debut de ese servicio del tren subterráneo.

Hay que recordar que cada empresa del sistema recibe, por parte del fisco, un determinado monto por cada persona que hace uso de los buses en la capital, que en el caso de Subus ya fue elevado por las mismas causas al iniciarse la operación del metrotren Alameda-Nos.

La ministra de Transportes, Gloria Hutt, aclaró que esta solicitud de compensación está considerada dentro de las clausulas contractuales.

El año pasado, Alsacia antes de dejar de operar en el Transantiago consiguió elevar su pago por pasajero transportado como consecuencia, entre otras cosas, del debut del servicio Alameda-Nos. El alza fue de prácticamente 41 pesos.

El director del Transporte Público Metropolitano, Fernando Saka, aseguró que la compensación a Subus también podría realizarse con ajustes en la malla de recorridos. De paso, aseguró que no tienen los estudios por los impactos de la Línea 3.

Según explicó el Gobierno, los estudios -a diferencia de como se hacía anteriormente- se hacen una vez iniciados los nuevos servicios con resultados concretos y no en base a estimaciones.