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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Valentina Ceballos, primera mujer atacada por pitbulls en Tomé, relató el brutal ataque sufrido en su hogar, donde resultó gravemente herida. Tras otro incidente con los mismos perros, pidió medidas urgentes a las autoridades. Aún en rehabilitación, enfrenta secuelas físicas y psicológicas. Criticó la falta de fiscalización y destacó el riesgo para los niños. El municipio apunta a cambios en la Ley Cholito para prevenir futuros ataques.

A 10 meses de lo sucedido, Valentina Ceballos, la primera mujer víctima de una agresión de perros pitbull en Tomé, entregó su testimonio y aseguró que “de haber estado sola, yo no hubiera sobrevivido al ataque”.

El hecho ocurrió en diciembre pasado, cuando los animales irrumpieron en su casa y llegaron a su dormitorio. Una vez dentro, se abalanzaron sobre ella y le provocaron graves lesiones que repercuten en su vida hasta el día de hoy.

La mujer decidió romper el silencio tras un nuevo ataque registrado el domingo pasado en la comuna, protagonizado por los mismos canes, que afectó a otra mujer de 30 años, y emplazó a las autoridades a adoptar medidas concretas para enfrentar un problema que ya suma varias víctimas.

Su testimonio: “Lo único que veo son tres pares de ojos fosforescentes…”

En conversación exclusiva con Radio Bío Bío, Ceballos relató cómo vivió el ataque, que comenzó mientras descansaba en su dormitorio a eso de las 21:00 horas después de una jornada habitual. Fue ahí cuando ocurrió todo.

“Lo único que veo son tres pares de ojos fosforescentes en la puerta de mi dormitorio y, sin mediar ninguna provocación, los tres perros están en menos de un segundo encima de mí, provocándome estas lesiones graves, gravísimas”, contó.

“Uno sabe de pronto cómo muerden los perros, pero tener a tres perros atacando a matar. Yo estoy viva porque mi esposo estaba conmigo. De haber estado sola, yo no hubiera sobrevivido al ataque”, añadió.

Según explicó, pese a los intentos por auxiliarla, la fuerza de los animales era tremenda y le costó mucho zafarse de las agresiones. Finalmente, logró sobrevivir al ataque y recibir atención médica.

“Yo estaba sola con mi esposo ese día y tuve vecinos que fueron en mi auxilio cuando ya el ataque había terminado y pudieron llevarme al hospital rápidamente, porque quizás qué otra secuela hubiera tenido que soportar si es que así no hubiera sido”, señaló.

Las consecuencias físicas del episodio todavía afectan su vida cotidiana. Si bien algunas han evolucionado favorablemente, aún continúa en rehabilitación por las lesiones que sufrió en una de sus manos.

“Las heridas de las piernas están cicatrizadas, gracias a Dios. La de la mano, tuve la posibilidad de tener intervenciones que estuvieran a cargo de muy buenos médicos y la recuperación de muy buenos especialistas, pero todavía tengo que usae una órtesis dinámica para tener la función extensora de mi mano derecha, que además es la mano con la que trabajo y hago mis actividades cotidianas”, explicó.

A las secuelas físicas se sumaron las consecuencias psicológicas, que durante meses le impidieron retomar su rutina. De hecho, recién hace 15 días pudo volver a subir al segundo piso de su vivienda.

“Estuve por meses sin poder entrar a mi casa y meses sin poder subir al segundo piso con todo lo que eso conlleva. Ahí se trastoca la cotidianidad familiar, las rutinas y la vida personal”, agregó.

Nuevo ataque de perros pitbull en Tomé y la fiscalización

Valentina explicó que decidió alzar la voz sobre su caso tras conocer el ataque que sufrió una mujer el domingo pasado.

Se trata del tercer episodio de este tipo registrado en menos de un año, situación que, a su juicio, evidencia la necesidad de adoptar medidas urgentes, y cuestionó la efectividad de las acciones de fiscalización.

“Fiscalización no he visto. No sé si las ha habido. La verdad, no podría ser tajante en eso. Las medidas no tienen que haber dado mucho resultado para haber tenido estos tres ataques en menos de un año”, lamentó.

A ello, agregó: “Gracias a Dios no ha terminado en muerte, pero yo siempre he sostenido desde mi ataque que si esto lo tuviera que pasar un niño, el niño no podría sobrevivir, porque la fuerza de los perros es tremenda”.

Como medida preventiva, la familia instaló rejas altas en su vivienda con el objetivo de evitar que una situación similar vuelva a ocurrir.

Municipio de Tomé apunta a cambios en la Ley Cholito

Consultado por las medidas de fiscalización adoptadas, el alcalde de Tomé, Ítalo Cáceres, sostuvo que las atribuciones municipales no permiten tomar decisiones contra un perro y planteó la necesidad de actualizar la Ley Cholito.

“Estamos elaborando un oficio a diputados y senadores para que los municipios y los equipos de profesionales de veterinaria puedan, de alguna manera, tener más herramientas”, dijo.

“Las herramientas que tiene el municipio son la prevención, hacer operativos -lo que hemos hecho- y apoyar a las víctimas que han sido atacadas por estos perros”, complementó.

Por su parte, desde la Junta de Vecinos 12A Centro Norte informaron que entregaron una carta a la municipalidad para solicitar que se tomen cartas en el asunto y evitar que la situación continúe poniendo en riesgo a los vecinos.