Hasta el 22 de septiembre se aplazó la audiencia de formalización de Boris Bastidas, dueño de la empresa Talcamo, que enfrenta querellas y denuncias a raíz del incumplimiento en la instalación de casas prefabricadas que clientes han comprado. En tanto, su abogado aseguró que intentan retomar la instalación de casas tras avanzar en acuerdos con afectados.
Esta investigación surgió tras las denuncias presentadas por clientes de la empresa asentada en la comuna de Florida, en la región del Bío Bío, quienes pagaron el 50% del valor de las casas prefabricadas, pero la construcción no se materializó.
Ante la indagatoria, el abogado del dueño de la empresa Talcamo, César Ramírez, aseguró que se trata de cuestiones “netamente civiles y no penales”, confirmando que ya han resuelto algunas situaciones respecto a las condiciones contractuales que se pactaron. De esta forma, estarían llegando a acuerdos con las personas afectadas.
Lo anterior fue confirmado por el abogado de Silvana Muñoz, una de las afectadas. Según precisó, la empresa retomó la instalación de su vivienda en Quillón, en la región de Ñuble.
Por su parte, en el caso de Robinson Ceballos, un fallo de la justicia civil obligó al empresario a restituir los dineros pagados.
“Le encargué hacer dos casas, firmamos un contrato en 2021, pero nunca las hicieron. Tuve que demandarlos de forma civil, les gané el juicio y tuvieron que devolverme el dinero con costas e intereses”, detalló.
Boris Bastidas ha indicado que los problemas que ha enfrentado tienen que ver con el duro invierno este año, además de la situación económica del país, reiterando su intención de cumplir los contratos suscritos.