Los alcaldes de las comunas de Quilaco y Mulchén hicieron un llamado a la acción ante el aumento de amenazas de muerte dirigidas a jefes comunales.

Esta preocupación surge a raíz de recientes informes que revelan que, en la región Metropolitana, un alto porcentaje de alcaldes ha sido víctima de algún tipo de amenaza, lo que encendió las alertas entre distintas autoridades locales del país.

Al respecto, el alcalde de Quilaco, Pablo Urrutia, señaló que ningún territorio está ajeno a esta realidad y que el Estado debe mantenerse alerta frente a estas intimidaciones.

“Es fundamental fortalecer la inteligencia y anticiparse a estos fenómenos dedicando más recursos y fuerzas especializadas para atacar el problema de raíz”, argumentó.

Bajo esta misma línea, el jefe comunal de Mulchén, José Miguel Muñoz, advirtió que el modus operandi de las bandas criminales ha llevado al aumento de estas amenazas a las autoridades.

“Las amenazas no solo buscan coaccionar decisiones específicas, sino que también establecen un poder de estas bandas criminales en determinadas zonas”, dijo.

Si bien ambas comunas no registran índices delictuales comparables a los de Santiago, sus autoridades reconocen un incremento en este tipo de amenazas. Por ello, piden reforzar los mecanismos de protección para los jefes comunales.