Todo el mundo sabe que el rostro y la voz de The Mandalorian es Pedro Pascal, pero detrás del casco de beskar se esconde la mayor parte del tiempo Brendan Wayne, el doble de acción del personaje.
Ahora, el actor contó detalles de cómo fue ser parte de la más reciente gran producción de Star Wars, pero también habló del presupuesto y las complejidades de sus inicios en este importante rol.
Según contó en una entrevista con Variety, el presupuesto es bajo para lo lejos que llegó la historia de Din Djarin y Grogu, que ahora está incluso en la pantalla grande.
“Trabajé siete días a la semana durante la primera temporada y parte de la segunda, y los fines de semana seguía trabajando de camarero porque nunca te fías de Hollywood“, reveló.
Y añadió: “firmo un contrato todos los días, y la realidad es que tengo un contrato con un presupuesto increíblemente bajo para una producción tan grande”.
Pese a ello, Wayne no negó que encarnar al personaje le cambió la vida y le dio tranquilidad financiera. “Soy padre de tres niñas y quería darles la oportunidad de triunfar en la vida. Gracias a esto, pude brindarles a mis hijas la oportunidad de aprender valores y recibir una excelente educación”, dijo.
“Fue una experiencia transformadora. Incluso como actor, pude crear un personaje en una serie que está definiendo una era de Star Wars. Si eso no te cambia la vida, no sé qué estás buscando“, concluyó.
Pedro Pascal elogió a Brendan Wayne
El actor chileno-estadounidense ha elogiado en varias ocasiones a los dobles del Mandaloriano que pasan más tiempo en el set que él, y es que, si bien Pascal ha grabado algunas escenas para la serie y la película, su trabajo es ser la voz del personaje.
En 2022, en una entrevista con Entertainment Weekly, dijo que ellos se encargaban “del trabajo pesado” y confirmó que en la mayor parte de las escenas, no es él el que está allí.
Recientemente también celebró que Brendan Wayne y Lateef Crowder aparezcan en los créditos principales de la película, justo debajo de su nombre, y dijo que trabajar con ellos había sido “como una experiencia de comunidad”.