El Sindicato N°3 de la División Chuquicamata de Codelco convocó a sus asociados a no devolver sus bonos; ello, luego de que se revelara que en 2025 existió una sobreestimación de la producción que alcanzaría 26.875 toneladas métricas de cobre fino, siendo 20 mil correspondientes a óxidos de la División Chuquicamata; y 6.875 de arsenito de calcio de la División Ministro Hales.
En consecuencia, desde la estatal afirmaron que 6.322 trabajadores y ejecutivos tendrán que restituir los bonos que recibieron por cumplimiento de las metas: en total serían US$14,3 millones, lo que equivaldría a un monto promedio de casi $2 millones por persona.
En ese contexto, la directiva del mencionado sindicato redactó una comunicación interna en la que llamó a sus asociados a “estar tranquilos” por no haberse apropiado de nada que no merecieran.
“Los trabajadores no nos hemos embolsado ni un peso que no merecemos tener (…). Vamos a ejecutar todas las acciones que van en línea de resguardarnos; y demostrar que no le debemos un peso a nadie”, apuntó la organización sindical.
En relación a la irregularidad en las cifras de producción, en la misiva se aludió directamente a la plana mayor de la cuprífera.
“¿Alguien cree que el presidente ejecutivo Rubén Alvarado y su equipo de confianza ignoraban esta situación? No, trabajadoras y trabajadores. Aquí la responsabilidad la tienen las máximas autoridades de Codelco, no la tenemos los trabajadores ni los supervisores”, se mencionó.
En la misma línea, el Sindicato N°3 defendió que mensualmente recibían retroalimentación de cómo avanzaban hacia el cumplimiento de las metas, algo que -conforme a lo reportado- lograron “gracias al compromiso y esfuerzo de cada uno de los trabajadores (…)”. No había ninguna necesidad de poner más en la mesa, fuimos la única división que cumplió”.
“Nuestra División Chuquicamata -y en particular los trabajadores Rol A y Rol B- no tenemos responsabilidad alguna en esta situación”, enfatizó el Sindicato.
La presidenta del Comité de Auditoría, Compensaciones y Ética (CACE) de la minera, Tamara Agnic, anunció que si bien no ven necesario cambiar los estados financieros del año pasado, “la corrección de los volúmenes de producción reportados hace necesario recalcular los incentivos variables asociados a dichos indicadores”.
La restitución de los bonos por producción, complementó, la solicitarán “con gradualidad y apego a derecho”.
En paralelo, una investigación que lidera la compañía global KPMG -con motivo de una denuncia recibida en enero de este año- acusó que una serie de dirigentes de la División de Chuquicamata habrían obtenido ascensos irregulares y con ello, mayores sueldos.
Desde el Gobierno, el biministro Daniel Mas opinó que, por estas y otras polémicas, la estatal “está fuera de control”.