El ambulante que lanzó un cilindro de gas a un inspector municipal en Estación Central fue dejado en libertad. El imputado señaló que se siente arrepentido por lo ocurrido.
Chilevisión indicó que el Ministerio Público formalizó al sujeto por el delito de homicidio frustrado y en un principio pidió la medida de prisión preventiva.
No obstante, tras una revisión de los videos que proporcionó la defensa del individuo, el organismo consideró que la acción pudo haber sido en legítima defensa.
En el marco de lo anterior, se tomó la decisión de que el acusado tuviera arraigo nacional, arresto domiciliario nocturno y con prohibición para salir del país. Se dio un plazo de investigación de 120 días.
El hecho ocurrió el pasado sábado en la calle María Rosas Velázquez, donde los funcionarios hicieron una intervención por la venta de comida callejera.
En el lugar, los vendedores lanzaron distintos objetos contundentes. Entre ellos estaba el sujeto, quien lanzó un balón de gas en la cabeza de uno de los guardias. El golpe que recibió este último lo dejó con lesiones.
Antecedentes que mostró la defensa del ambulante
Yasna Zúñiga, abogada del imputado, señaló al canal que la defensa tuvo bastantes antecedentes sobre cómo ocurrieron los hechos.
“Esto se da en medio de una batalla campal, en la que los guardias municipales fueron bastante agresivos con la gente“, aseguró.
“Los videos muestran cómo están golpeando con palos a las personas que están dentro de este sector. Entonces, en ese entendido, mi representado realiza esta acción“, agregó..
Ambulante se arrepiente por agresión a inspector municipal
El extranjero se llama Kelvin Hernández y es alguien que ya ha estado viviendo por bastante tiempo en el país, pero cuya situación migratoria es irregular.
Como no ha podido conseguir trabajo por lo ya antes mencionado, tuvo que ejercer como comercio ambulante debido a que tiene que cuidar a dos hijas.
El imputado mencionó al citado medio que “ellos llegaron agresivos también, sin preguntar nada. Ellos llegaron golpeando“.
“Fue un error mío, pero también de ellos. Tengo incluso el pie también golpeado. Tengo compañeros que tienen la cabeza partida“, resaltó.
Hernández comentó que está arrepentido de lo ocurrido, pero que “fue un impulso de adrenalina, de rabia“.