Entre la carga de un contenedor que había sido declarado con cadenas, colgantes y adornos de vidrio de uso doméstico, y que fue embarcado en China, fiscalizadores de la Aduana Regional de San Antonio descubrieron un llamativo contrabando que afecta el patrimonio cultural mundial: se trata de 222 fósiles de amonites.
En este caso, la detección, concretada en el puerto de San Antonio, en la región de Valparaíso, se produjo gracias a los análisis de información e inteligencia que realizan los funcionarios aduaneros en base a diversos perfiles de riesgo y a la revisión exhaustiva de los flujos de comercio exterior y las cargas.
“Uno de ellos dice relación con la protección del patrimonio histórico y cultural. En base a eso, se determinó el riesgo en un contenedor donde se detectaron 222 fósiles de amonites. Esto tiene que ver con proteger el patrimonio que está regulado por leyes especiales y que además está protegido por acuerdos internacionales, tanto de la Unesco como de la Organización Mundial de Aduanas”, destacó el director de la Aduana Regional de San Antonio, Ángelo Vergara.
Fósiles serían originarios de Madagascar
Tras identificar la carga y descubrir las tres cajas de cartón que contenían las decenas de fósiles, los equipos de fiscalizadores revisaron cada una de las piezas, las cuales venían envueltas en papel de diario y revistas de Madagascar, país insular ubicado en África.
A continuación, Aduanas convocó a especialistas del Museo de Historia Natural e Histórico de San Antonio (MUSA). Las pericias realizadas por los expertos confirmaron las sospechas aduaneras y ratificaron que se trataba de fósiles originales.
Asimismo, se realizaron consultas a la Mesa de Tráfico Ilícito de Bienes Patrimoniales del Servicio Nacional del Patrimonio Cultural, cuyos integrantes también reforzaron el antecedente de que estas piezas provendrían de Madagascar, dado que se caracterizan por el brillo de sus vetas y las siluetas de hojas que siguen estampadas en su superficie.
Estos amonites corresponden a la era geológica del Cretácico Inferior, con una data de 110 millones de años.
Como parte del proceso de resguardo patrimonial y fiscalización, se está a la espera de una última consulta realizada al gobierno malgache que confirme definitivamente su origen y si este país africano solicitará formalmente la devolución de los 222 fósiles de amonites.
Resguardo del patrimonio en Chile
En Chile, estas piezas paleontológicas están resguardadas por la Ley 17.288 sobre Monumentos Nacionales, que protege expresamente los bienes de valor histórico, artístico, científico y natural, acorde con las normativas nacionales y con la Convención de 1970 de la Unesco, que estableció medidas para prohibir e impedir la importación, exportación y transferencia ilícita de bienes culturales.
A partir de la ratificación de esta convención por parte de Chile en 2014, Aduanas es uno de los organismos públicos que tiene entre sus funciones fiscalizar el intento de ingreso o salida del país de cualquier tipo de bien patrimonial.
Esta labor fue reforzada en 2024 mediante un convenio entre el Servicio Nacional de Aduanas y el Servicio Nacional del Patrimonio Cultural, que profundizó el trabajo conjunto para proteger bienes patrimoniales chilenos y de otros países.
Entre otras medidas, el acuerdo contempla fortalecer el análisis de riesgo, realizar capacitaciones y peritajes, y gestionar el retorno de bienes a sus países de origen cuando corresponda.