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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El Gobierno colombiano, presidido por Abelardo de la Espriella, rompió relaciones diplomáticas con Irán y declaró como grupo terrorista a la Guardia Revolucionaria Islámica, argumentando peligro para la paz internacional. Aunque se mantiene el contacto consular, se corta el nivel diplomático por motivos de seguridad nacional y lucha contra el crimen transnacional. Esta decisión contrasta con la política anterior de mantener lazos con Irán, marcando un cambio en la postura exterior de Colombia hacia EE. UU.

El Gobierno de Colombia, encabezado por el presidente Abelardo de la Espriella, anunció la ruptura de relaciones diplomáticas con Irán, una medida vigente desde el pasado sábado, según confirmó la Cancillería colombiana, informó EFE.

De acuerdo con el Ministerio de Relaciones Exteriores, la decisión responde a “los pilares que guían la política exterior del Gobierno en materia de seguridad nacional y hemisférica, y lucha contra el crimen transnacional”.

La determinación, sin embargo, no implica la ruptura de las relaciones consulares entre ambos países, precisó la cartera.

Por ello, la Dirección de Protocolo de la Cancillería “comunicará a las autoridades iraníes el procedimiento que corresponde seguir” tras la decisión adoptada por Bogotá.

Colombia declara terrorista a la Guardia Revolucionaria iraní

Junto con romper las relaciones diplomáticas, el Ejecutivo colombiano declaró “como grupo terrorista” al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán, al considerar que la organización representa “un grave peligro para la paz y seguridad internacional”.

Según el Gobierno colombiano, “este grupo reprime a la población iraní y ataca en operaciones encubiertas, más allá de las fronteras de Irán”.

Las relaciones diplomáticas entre Colombia e Irán se remontan al 28 de abril de 1975 y, aunque atravesaron interrupciones en el nivel de representación, ambos países mantuvieron sus vínculos y suscribieron acuerdos de cooperación en ámbitos como la cultura y los asuntos consulares.

Durante el Gobierno de Gustavo Petro, los contactos bilaterales se mantuvieron. En febrero de 2023, el entonces mandatario recibió las cartas credenciales del embajador iraní Ahmad Reza Kheirmand.

Ese mismo mes, el viceministro de Relaciones Exteriores de Colombia se reunió con su homólogo político iraní, Ali Bagheri.

La ruptura se produce en medio del giro de la política exterior del Gobierno de De la Espriella, que ha profundizado sus vínculos con Estados Unidos y restablecido las relaciones diplomáticas con Israel.

Estas últimas habían sido rotas por el Gobierno de Petro en mayo de 2024, en rechazo a la ofensiva militar israelí en Gaza.