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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Expresidentes Bachelet y Boric critican incorporación de Chile al “Escudo de las Américas”, desatando controversia en la derecha.

La declaración conjunta de los expresidentes Michelle Bachelet y Gabriel Boric contra la incorporación de Chile al “Escudo de las Américas” encendió rápidamente la discusión en la derecha.

Desde el oficialismo salieron a cuestionar a ambos exmandatarios, acusándolos de anteponer diferencias ideológicas a la cooperación internacional contra el crimen organizado. Incluso, el vicepresidente del Senado, Iván Moreira, apuntó directamente a una supuesta “revancha política” de Bachelet.

El cruce comenzó luego que los exjefes de Estado pidieran al presidente José Antonio Kast reconsiderar la permanencia de Chile en la iniciativa impulsada por Donald Trump.

Aunque ambos reconocieron que la cooperación internacional es necesaria para combatir el crimen organizado, advirtieron que esta no debería implicar una subordinación de la política exterior, de seguridad o defensa chilena a las prioridades de una potencia extranjera.

Molestia en el oficialismo por críticas de Bachelet y Boric al Escudo

Una de las respuestas más duras llegó desde el senador UDI y vicepresidente del Senado, Iván Moreira. “Aquí hay una revancha política de la expresidenta Bachelet. Si cree ella que con esta revancha va a generar un liderazgo en la oposición, se equivoca”, sostuvo.

“Y el presidente Boric con respecto a Estados Unidos siempre ha tenido una posición ideológica que ya todos conocemos”, añadió.

El presidente del Partido Republicano, Arturo Squella, también cuestionó la postura de los exmandatarios y vinculó sus críticas con la situación de seguridad que enfrenta el país.

“Esta carta ayuda a entender cómo llegamos a la situación de crisis, pese haber sido un país modelo hasta hace muy poco”, sostuvo. A juicio del dirigente republicano, Bachelet y Boric deberían “reflexionar sobre qué habrá pasado en América, para que 15 naciones hayan dicho no más izquierda y hoy se unan para enfrentar juntos el mayor problema que se tiene en estos tiempos”.

La iniciativa reúne actualmente a 15 países y el Gobierno chileno ha asegurado que la adhesión no constituye un tratado internacional y que cualquier coordinación debe respetar “la legislación y soberanía de cada Estado.”

La diputada republicana Macarena Santelices llevó el debate hacia la situación migratoria y de seguridad durante las anteriores administraciones. La parlamentaria sostuvo que durante los años gobernados por ambos expresidentes “dejaron fronteras desbordadas y al crimen organizado instalado en Chile”.

En la misma línea, el diputado Stephan Schubert defendió la decisión del Ejecutivo y afirmó que Kast está “logrando una exitosa coordinación internacional para enfrentar con toda la fuerza al crimen organizado”. “¿Y cómo reaccionan dos expresidentes? En lugar de apoyar, lo critican sin fundamento. ¿Qué pretenden? ¿De qué lado realmente están?”, cuestionó.

Gobierno insiste en que no hay cesión de soberanía

El debate tiene como trasfondo las dudas respecto de los alcances concretos del Escudo de las Américas. Kast aseguró esta semana que la incorporación de Chile corresponde a una coordinación entre países, principalmente para compartir información y realizar seguimiento a organizaciones criminales, y descartó que se haya acordado la realización de operaciones militares en territorio nacional.

Mientras tanto, desde el entorno presidencial han evitado elevar el tono contra los exmandatarios. Según publicó El Mercurio, en el círculo de Kast sostienen que Bachelet y Boric “están en su derecho” de pronunciarse, aunque discrepan de la idea de que Chile esté siendo obligado a escoger entre distintos “bandos”.

El senador Rojo Edwards, quien acompañó al presidente en Nueva York, también ha defendido la incorporación. Según explicó, Chile pidió incorporar expresamente que las acciones desarrolladas bajo la instancia deben respetar las leyes internas de cada país.

La discusión queda ahora a la espera de una eventual respuesta directa de Kast, luego de que la carta de sus dos antecesores instalara nuevamente el debate sobre hasta dónde llegará la cooperación de Chile dentro del Escudo de las Américas.