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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Johan Rocuant, joven con quemaduras graves tras incendio en Punta Arenas, falleció en Santiago tras lucha por traslado a centro especializado. Red Asistencial rechazó tres veces solicitud de traslado a Posta Central. Rocuant desarrolló neumonía mientras esperaba. Autorización de traslado llegó tarde y falleció. Familia cuestiona gestión y demora en acceso a cama crítica.

Lo que comenzó como una lucha por la supervivencia tras un voraz incendio en el Barrio Prat de Punta Arenas, región de Magallanes, terminó este jueves en una tragedia que enluta a la comunidad magallánica y pone bajo cuestionamiento la gestión de la Red Asistencial de salud.

Johan Rocuant, el joven que resultó con quemaduras de extrema gravedad durante un incendio ocurrido la madrugada del pasado 4 de enero, falleció en Santiago pocas horas después de haber logrado, finalmente, un cupo para su tratamiento especializado.

El siniestro se registró en un inmueble interior ubicado en calle Manuel Aguilar, emergencia que movilizó a tres compañías de Bomberos.

Desde ese día, Rocuant estuvo internado en estado crítico en Punta Arenas, a la espera de ser trasladado a un centro de alta complejidad en la región Metropolitana.

Solicitud habría sido rechazada

Según antecedentes recabados, la solicitud de traslado hacia la Posta Central de Santiago fue rechazada en tres oportunidades consecutivas.

Durante los cerca de 10 días de espera, el paciente fue sometido a curaciones y aseos quirúrgicos a nivel local, pero su estado de salud se agravó tras desarrollar un cuadro de neumonía.

Recién este miércoles, cerca de las 21:00 horas, la Red Asistencial aprobó el cupo y autorizó el traslado aéreo hacia Santiago.

Sin embargo, el crítico estado en el que arribó el joven hizo que los esfuerzos médicos resultaran insuficientes, confirmándose su fallecimiento durante las primeras horas del jueves.

La situación ha generado profunda indignación entre familiares y cercanos, quienes apuntan a una presunta mala gestión y a la demora en el acceso a una cama crítica especializada como factores determinantes en el desenlace.

Mientras los restos de Johan Rocuant permanecen en la capital a la espera de los trámites correspondientes para su traslado, se aguarda un pronunciamiento oficial de las autoridades de salud regionales que explique las razones técnicas de los reiterados rechazos al traslado.