Región de los Ríos
Miércoles 28 agosto de 2019 | Publicado a las 16:36 · Actualizado a las 08:49
Los sue√Īos rotos de Natalia, la adolescente que muri√≥ apu√Īalada a manos de su expololo
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“Me siento inconforme con mi vida y con todo lo que rodea. A veces ni siquiera me dan ganas de levantarme ni ir al liceo” (sic), le escribi√≥ Natalia a su hermanastra B√°rbara en junio de este a√Īo. Dos meses despu√©s, la noche del domingo 18 de agosto, la joven de 17 a√Īos muri√≥ tras recibir 15 pu√Īaladas por parte de su expareja de su misma edad, en plena v√≠a p√ļblica de Valdivia.

Por este crimen, el menor de edad, identificado en esta nota como G, fue detenido y formalizado por femicidio. Sin embargo, la Justicia consider√≥ que se trata de un homicidio calificado con alevos√≠a, premeditaci√≥n y ensa√Īamiento, al no existir una situaci√≥n de convivencia entre la v√≠ctima y el imputado.

Y al no ser a√ļn mayor de 18 a√Īos, el agresor est√° internado en la Unidad Hospitalaria de Corta Estad√≠a al interior del Centro de Internaci√≥n Las Gaviotas del Sename, dependiente del Servicio de Salud de Valdivia, mientras se cumplen los 120 d√≠as decretados para la investigaci√≥n.

La tr√°gica muerte de Natalia Mella caus√≥ gran conmoci√≥n en la comunidad. La adolescente estudiaba gastronom√≠a tradicional en el Liceo T√©cnico de la ciudad y cursaba tercero medio. Le gustaba el anim√© y quer√≠a viajar por el mundo, incluso consider√≥ ingresar al servicio militar porque ah√≠ tambi√©n pod√≠a sacar una carrera y seg√ļn le coment√≥ a su hermana, “me servir√° para salir de mi zona de confort”.

El país la conoció tras informarse su muerte y cuando su nombre pasó a la lista de mujeres que han muerto a manos de sus parejas o exparejas.

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Un futuro arrebatado

Para su familia, Natalia era una muchacha que no ten√≠a miedo de decir lo que pensaba, pero adem√°s era amorosa y muy regalona. Siendo la menor de todas las mujeres del clan, indicaron que le encantaban los abrazos, que buscaba cari√Īo en todos y le gustaba que jugaran con ella.

“Yo a Natalia la conoc√≠ el a√Īo pasado (…) ella era una muy linda persona, una amiga que todos quisi√©ramos tener”, se√Īal√≥ Mar√≠a de Los √Āngeles Pacheco, una de sus compa√Īeras de curso.

Sin embargo, su actitud cambió tras comenzar su relación con G. Ya de por sí con una personalidad más bien introvertida, Natalia se alejó un poco de sus amigos y comenzó a ponerle más atención a su celular.

Respecto de este cambio, √Āmbar Herrera, una de sus primas, indic√≥ que “ella ten√≠a confianza conmigo. Yo la aconsej√©, ‘prima, te va a hacer mal’ (…) Lo √ļnico que pedimos como familia es que se haga justicia”.

Seg√ļn relat√≥, Natalia le hab√≠a manifestado por WhatsApp que G, su pareja, era ‚Äúhostigante con ella, ya no quer√≠a estar con √©l porque le ten√≠a miedo a sus actos. La chantajeaba para que saliera con √©l‚ÄĚ.

Dentro de las conductas de G, tambi√©n estaba celarla cuando se encontraba en casas de familiares, llam√°ndola constantemente. Posterior a la ruptura y luego de que Natalia lo bloqueara y cambiara su celular, comenz√≥ a conseguirse n√ļmeros para poder hablar con ella.

“Por Facebook ellos a√ļn se ten√≠an (…) √©l tiene el nombre de mi prima en su perfil. Yo habl√© con los compa√Īeros de mi prima y me dijeron que √©l la molestaba”, sentenci√≥ √Āmbar.

En el perfil de la joven tambi√©n se lee “G y Natalia, 28 de cada mes”.

Seg√ļn indicaron sus familiares, √©l fue su primera relaci√≥n y pese a que no ten√≠a permitido a√ļn tener pololo, su mam√° cedi√≥ ante la insistencia de la joven.

“Lo que le hizo a Natalia… Yo vi a mi prima en el M√©dico Legal, se desquici√≥ (…) todas -las pu√Īaladas- eran de la espalda hasta la cara”, se√Īal√≥ Ambar.

 Paulo Díaz | RBB

Paulo Díaz | RBB

Que descanse en paz

B√°rbara Mella, hermanastra de Natalia, se enter√≥ de lo sucedido a la ma√Īana siguiente cuando su prima logr√≥ localizarla.

Ambas compartían el mismo padre y vivieron juntas durante gran parte de su vida hasta que Bárbara dejó la casa. Es madre joven y además estudia una carrera, por lo que ya habían dejado de verse con cierta frecuencia.

Ella conoci√≥ a G este verano, cuando Natalia se lo present√≥ formalmente como pareja. “Estoy shockeada, todav√≠a no puedo creer que me haya tocado vivir algo as√≠ de cerca”, confes√≥.

Con miedo de parecer prejuiciosa, B√°rbara relat√≥ que lo primero que no le gust√≥ de G, era su apariencia. “Yo lo conoc√≠ s√≥lo una vez y cuando lo vi lo encontr√© tan flaite (…) le dije que terminara con √©l”.

Nunca supo que él la agrediera o acosara. Hasta ahora.

“Hoy fue mi hermana, ma√Īana van a ser otras las v√≠ctimas”, indic√≥ Barbara. A su parecer, no queda m√°s que pedir justicia, porque nada de lo que puedan hacer podr√° devolver a Natalia con vida.

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Primero y √ļltimo

Carola Rodr√≠guez, madre de Natalia, y Danitza, una de sus amigas, confirmaron que la joven y G llevaban m√°s de un a√Īo de relaci√≥n.

Para su madre, cuando empezó a pololear, la menor se alejó de sus amigos, sobre todo de Dantiza, con quien pasaba más tiempo.

Las dos fueron vecinas durante un tiempo y luego coincidieron en el mismo curso cuando estaban en séptimo básico.

“Hubo un tiempo en que se puso muy rebelde conmigo. No me hac√≠a caso en nada, me ment√≠a cuando yo le preguntaba con quien estaba en la casa”, se√Īal√≥ la madre de Natalia.

La mujer adem√°s a√Īadi√≥ que Natalia estuvo un tiempo viviendo con G, pero despu√©s la joven volvi√≥ a la casa. Adem√°s a√Īadi√≥ que √©l tambi√©n estuvo un tiempo en el hogar de ellas. “Dec√≠a que su madre lo echaba a la calle y no le daba comida”, revel√≥.

De acuerdo a Carola, el joven viv√≠a s√≥lo con su mam√°, su padre estaba en la c√°rcel y sabiendo esto, ella se conmov√≠a y le permit√≠a estar en la casa. A diferencia de la hermana de Natalia, para la madre de la menor, G parec√≠a un muchacho normal que era respetuoso con ella. “A lo mejor era un lobo vestido de oveja”, mencion√≥.

Danitza también difiere con la madre de la muchacha asesinada.

La amiga de Natalia estaba en el momento en que ellos se conocieron. Fue en 2017 cuando estaban en vacaciones de verano y tras coincidir en una junta, comenzaron a hablar.

“Salimos a Punta de Rieles y ella se iba a juntar con sus amigos del liceo. Ellos llegaron con G y ella lo encontr√≥ guapo (…) Le pidi√≥ el Facebook a su amiga y empezaron a hablar”, manifest√≥ la estudiante.

Danitza tambi√©n es la que supo de primera fuente c√≥mo era G. “Fue como su relaci√≥n oficial (…) empezaron a andar y ella con √©l se ve√≠an todos los d√≠as“, esto caus√≥ que las dos muchachas se alejaran, hasta que un d√≠a dejaron de hablar.

“Ella le dec√≠a que estaba conmigo y √©l se enojaba (…) se colocaba celoso cuando ella sal√≠a conmigo“.

Un día, Danitza descubrió que su amiga ya no la seguía en Instagram, lo que distanció más la relación de ambas.

Cuando Natalia termin√≥ con G, le escribi√≥ a Dantiza para contarle que su ex la enga√Īaba y “ella lo pill√≥. Pas√≥ una semana y volvieron. La Natalia no era de esas personas que perdonen que le est√©n viendo la cara” (sic), coment√≥.

En julio volvieron a hablar porque Natalia quer√≠a un collar que se hab√≠a quedado en su casa. La √ļltima conversaci√≥n la tuvieron cuando a principios de agosto, ella la saludo para su cumplea√Īos. ‚ÄúYo le iba a escribir ahora en septiembre para su cumplea√Īos, pero no alcanc√©”, se lamenta Danitza.

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La ley que no ampara

La cifra oficial de femicidios, en lo que va de 2019, son 26 en todo el país; la no oficial (incluyendo a Natalia) asciende a 44.

Esto porque la ley N¬ļ 20.480 de femicidio consigna que se sanciona “el homicidio cometido contra la mujer que es o ha sido c√≥nyuge o conviviente del autor del crimen”, dejando fuera las relaciones que no comparten morada, como el pololeo.

Es por esto que ahora se quiere ampliar la ley con el proyecto conocido como “ley Gabriela”; nombre que lleva por la joven de 17 a√Īos que fue asesinada junto a su madre por su expareja.

El pasado 20 de agosto, a dos días del crimen de Natalia, la Comisión Especial de la Mujer del Senado resolvió incluir en el Código Penal el delito de femicidio por razones de género.

El art√≠culo aprobado en la √ļltima sesi√≥n se√Īala que ‚Äúcometer√° el delito de femicidio el hombre que mate a una mujer por raz√≥n de su g√©nero y ser√° sancionado con penas de presidio mayor en su grado m√°ximo a presidio perpetuo‚ÄĚ.

Las circunstancias a discutirse a futuro incluir√≠an que la v√≠ctima haya sido sujeto de violencia f√≠sica, sicol√≥gica o sexual previamente. Algo que se aplicar√≠a en el caso de Natalia. Por ahora, para el juez Carlos Acosta, este caso corresponde a homicidio calificado con alevos√≠a, premeditaci√≥n y ensa√Īamiento.

‚ÄúNo se entendi√≥ configurado por ahora femicidio porque no exist√≠a una situaci√≥n de convivencia entre la v√≠ctima y el imputado‚ÄĚ, sentenci√≥.

Un dato no menor es el que la pena por homicidio calificado comprende entre 15 a√Īos y un d√≠a de c√°rcel a presidio perpetuo. Si la persona recibe la pena perpetua, puede aspirar a la libertad condicional s√≥lo una vez que se cumplan 20 a√Īos en la c√°rcel.

Sin embargo, cuando se trata de una condena por femicidio y el imputado es condenado a presidio perpetuo calificado, este est√° impedido de postular a la libertad condicional antes de cumplir los 40 a√Īos preso.

Lo que finalmente explica porque Fiscal√≠a sigue apuntando el caso de Natalia como un femicidio consumado, uno que se suma a la larga lista que tiene nuestro pa√≠s hasta la mitad de este a√Īo, con el primero realizado el 1 de enero.

Esta nota se hizo con la ayuda del periodista de Radio Bío Bío en Valdivia, Yonatan Jara.

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