“Estos tipos abren vehículos estacionados y roban su carga”, “este tipo asalta a escolares”, “esta señora anda robando en Patronato” y “estos motochorros se paran en esta esquina a las 8:00 a.m.” son algunos de los miles de mensajes que la cuenta de Instagram Te Vi Robando (TVR) publica día a día, buscando alertar a la ciudadanía sobre personas acusadas de asaltar a otros y sobre zonas peligrosas.
A través de la publicación de videos, grabaciones de cámaras de seguridad, imágenes con las caras de los presuntos delincuentes, nombres e incluso RUT y patente vehícular, la plataforma lleva casi un año convirtiéndose en una verdadera red ciudadana contra la delincuencia, actuando de forma independiente frente a la “sensación general de desamparo” y la falta de acción de las autoridades, tal como relató uno de sus administradores en conversación con Radio Bío Bío, pidiendo mantener su identidad en anonimato por las amenazas que diariamente recibe desde que abrió la cuenta.
La idea surgió cuando él mismo fue víctima de un lanzazo arriba de una micro y tiempo después se dio cuenta de que los mismos delincuentes seguían operando en el mismo sector donde le habían robado. Ahí, comenzó a ver un patrón: ladrones que “trabajaban” en los mismos sectores y horarios. Decidió grabar el primer TikTok para exponerlos, teniendo una sorprendente acogida.
Hoy, con más de 1.600 publicaciones y sobre 183.000 seguidores –el equivalente a la mitad de la población de La Florida– la cuenta se dedica a publicar alertas en vivo, precauciones de robos en sectores específicos y funar a los presuntos “lanzas”, nutriéndose por completo de la colaboración de víctimas, testigos, guardias de seguridad y dueños de locales que experimentan estas situaciones. “A veces una story que dura 15 segundos puede evitar que alguien termine sin celular o incluso herido. Eso para nosotros ya vale todo el esfuerzo”, comentó.
En los mismos comentarios, entre las personas también se entregan recomendaciones para identificar a los carteristas o lanzas a través de sus patrones de conducta. Por ejemplo, recomiendan en la micro fijarse en quienes miran arriba al interior, detectando a sus víctimas; ver en el metro a quienes llevan cosas colgadas en sus brazos, técnica utilizada por delincuentes para tapar sus manos al robar; en sectores concurridos como Meiggs, a quienes andan en grupos de a tres y miran mucho alrededor, etc.
Sin embargo, no todos los comentarios son positivos, y aunque son los menos, hay gente que cuestiona la legitimidad de la cuenta, criticando la exposición de las identidades de los sospechosos, sobretodo cuando se trata de menores de edad. No por nada, la cuenta ha sido bajada varias veces tanto en TikTok como en Instagram, pero volviendo a surgir en poco tiempo.
“La gente ya no confía en denunciar porque siente que no sirve de mucho. Esto se volvió necesario porque alguien tenía que mostrar lo que está pasando. Si no lo hacemos nosotros, ¿quién lo va a hacer?”, explicó el administrador.
“Creemos que hay una sensación general de desamparo. Muchas personas sienten que no hay justicia, y cuando se aplica, las penas terminan siendo increíblemente favorables para los delincuentes. Sabemos que la funa no es el camino ideal, pero hoy por hoy ayuda a visibilizar y a generar algo de justicia social”, agregó.