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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Al menos 80 familias de San Pablo, en la provincia de Osorno, región de Los Lagos, quedaron aisladas debido a la crecida de los ríos Bueno y Rahue tras el intenso sistema frontal en la zona. Esta situación, recurrente en la temporada de lluvias, se debe a la construcción del camino que conecta estos sectores con la zona urbana. El alcalde Marco Carrillo señaló que la Ruta U-220 está cortada y se espera que la situación dure unos días hasta que el agua baje. Aunque no se ha evacuado a personas ni se han reportado daños en viviendas, se mantiene la alerta debido a nuevas lluvias pronosticadas.

Al menos 80 familias de San Pablo, en la provincia de Osorno, región de Los Lagos, permanecen aisladas producto de la crecida de dos ríos.

Tras el intenso sistema frontal registrado en los últimos días en la zona, los sectores de Cofalmo, Los Juncos y Currimahuida se encuentran aislados producto de la crecida de los ríos Bueno y Rahue.

Se trata de una situación que se repite cada año en la temporada de lluvias, debido a las características de construcción del camino que conecta a estos sectores con la zona urbana.

“Tenemos una afectación por un corte de la Ruta U-220, que tradicionalmente se corta, pero hasta el momento no habíamos tenido ningún tipo de afectación. Lamentablemente, la crecida del río Bueno ha provocado el desborde de este afluente. Aquí lamentablemente hay que esperar que el río se recoja. Esto puede durar aproximadamente cuatro o cinco días, dependiente de las condiciones del tiempo”, dijo el alcalde de San Pablo, Marco Carrillo.

Debido a las características del anegamiento, la única manera de retomar la conectividad es esperar a que naturalmente el nivel del agua baje. Por lo mismo, el jefe comunal hizo un llamado a las autoridades de vialidad a priorizar una solución definitiva a este problema.

Si bien por el momento no se ha requerido la evacuación de personas ni se ha registrado destrucción de viviendas, se mantiene la alerta, toda vez que para los próximos días nuevamente están pronosticadas lluvias.

Una de las situaciones más complejas se vivió la mañana de este miércoles, cuando un grupo de personas tuvo que movilizarse en embarcaciones para un funeral, que tuvo lugar en el cementerio de Quilacahuin.