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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Directiva del Partido Republicano llama a bajar el tono de las críticas por demora en anunciar indultos, pese a impaciencia en la bancada. Senador Urrutia acusa inoperancia del ministro Rabat y presidente Kast. Presidente de la colectividad, Squella, defiende a Rabat y llama a no seguir cuestionamientos internos. Diputado Riquelme reconoce impaciencia pero confía en que Kast cumplirá su compromiso. Ministerio de Justicia aún no envía carpetas a Presidencia, generando incertidumbre en espera de decisiones.

La directiva del Partido Republicano golpeó la mesa por los indultos. Tras las reiteradas críticas contra el Gobierno por la demora en anunciar los beneficios, la conducción de la colectividad llamó a sus parlamentarios a bajar el tono y evitar nuevos cuestionamientos contra el Ejecutivo. Esto, específicamente después de las duras críticas de Urrutia (REP).

Pese al llamado al orden, en la bancada admiten que hay “impaciencia” y esperan que el Ejecutivo avance pronto con las primeras definiciones.

Esto en medio de las molestias del senador Ignacio Urrutia, quien, en conversación con BioBio, tildó de “ineficaz e inoperante” al ministro de Justicia, Fernando Rabat.

El parlamentario republicano incluso dijo que el secretario de Estado y el presidente José Antonio Kast se están “haciendo los lesos” y “tirando la pelota” mientras más de cien solicitudes siguen pendientes.

En este contexto, el presidente de la tienda republicana, senador Arturo Squella, salió a marcar el límite, defendió al ministro de Justicia y calificó como “totalmente injustos” los cuestionamientos de su propio compañero de colectividad.

“Ese es un adjetivo totalmente injusto en el caso del ministro Rabat. Trataría de que los parlamentarios, al menos del Partido Republicano, no sigan ese camino que poco y nada aporta para que se logre hasta incluso el mismo propósito que está señalando el Senado”, enfatizó.

La señal de la directiva fue acompañada desde la bancada. Su jefe, Benjamín Moreno, defendió el trabajo que está realizando Justicia y remarcó que existen trámites que deben cumplirse antes de que las solicitudes lleguen a manos del presidente Kast.

“Tiene distintos hitos administrativos que tú no puedes saltarte y creo que están haciendo un trabajo bastante importante en revisar todos esos hitos para que ellos lleguen a la oficina del presidente. Quién pone la firma al final es el presidente”, aseguró.

Pero bajar el tono no significa que haya desaparecido la inquietud. Las más de cien solicitudes continúan en tramitación —la mayoría por hechos ocurridos durante la dictadura— y dentro de republicanos admiten que la espera comienza a generar impaciencia.

El diputado Alejandro Riquelme reconoció esa sensación, aunque cerró filas con Kast y aseguró que confían en que cumplirá su compromiso bajo la fórmula del caso a caso.

“Más que molestia, lo que existe es impaciencia, porque es un compromiso relevante para muchas familias, pero confiamos plenamente en que el presidente cumplirá su palabra. No se trata de actuar por presión política”, argumentó.

El próximo movimiento será clave para contener esa presión. El Ministerio de Justicia todavía debe elevar las carpetas a Presidencia y no existe una fecha para las primeras decisiones.

Hasta entonces, la directiva republicana busca evitar que la impaciencia por los indultos vuelva a transformarse en fuego contra su propio Gobierno.