Cinco personas de nacionalidad peruana quedaron en prisión preventiva tras ser formalizadas por el delito de receptación reiterada, en el marco de una investigación de la Fiscalía de Coquimbo relacionada con celulares robados durante las jornadas de La Pampilla.
Se trata de un hombre y cuatro mujeres, quienes, de acuerdo con los antecedentes entregados por el Ministerio Público, ingresaron irregularmente al país y no contaban con documentación de identificación. Todos fueron detenidos por Carabineros el pasado 20 de septiembre, en un departamento del sector El Sauce, en Coquimbo.
Según la Fiscalía, los imputados fueron sorprendidos con 64 teléfonos celulares. Parte de los equipos se encontraba oculta en un sitio eriazo y otros estaban dentro de una bolsa. Además, durante el procedimiento, algunos de los involucrados habrían intentado deshacerse de determinadas especies.
El Ministerio Público sostuvo que existiría una coordinación entre los imputados para desarrollar estas acciones y solicitó la prisión preventiva por las causales de peligro para la seguridad de la sociedad y peligro de fuga. Sin embargo, el Juzgado de Garantía decretó la medida cautelar considerando esta última causal.
El tribunal estableció además una fianza de $1 millón para cada uno de los cinco imputados y fijó en 60 días el plazo para el desarrollo de la investigación.
Otro imputado quedó con firma quincenal
En una investigación relacionada, la Fiscalía también formalizó a un sexto sujeto, quien fue detenido por Carabineros el 20 de septiembre tras ser sorprendido en un departamento de calle Manuel Jesús Rivera con 16 teléfonos celulares que habrían sido sustraídos entre el 18 y el 20 de septiembre.
De acuerdo con el Ministerio Público, este imputado ingresó regularmente al país. La Fiscalía solicitó su prisión preventiva por peligro para la seguridad de la sociedad, pero el tribunal determinó las medidas cautelares de firma quincenal y arraigo nacional.
Ambas investigaciones quedaron con un plazo de 60 días para su desarrollo. Desde la Fiscalía señalaron que aún no todas las víctimas han reconocido sus teléfonos celulares.