La Corte de Apelaciones de Coyhaique confirmó la sentencia que rechazó una demanda presentada por el Banco de Crédito e Inversiones (BCI) contra un cliente que denunció transferencias fraudulentas por $2.614.600 desde su cuenta bancaria.
La entidad financiera buscaba responsabilizar al usuario por las operaciones cuestionadas, argumentando que habría incurrido en conductas que permitieron concretar las transacciones.
Sin embargo, el tribunal de alzada determinó que el banco no logró acreditar que el cliente actuara con dolo o culpa grave en el manejo de sus claves y mecanismos de autenticación.
La resolución fue adoptada de manera unánime por la Primera Sala de la Corte de Apelaciones de Coyhaique, que confirmó el fallo dictado por el Juzgado de Policía Local de Puerto Cisnes, el que ya había desestimado la acción del BCI.
Banco se debe hacer responsable
Entre los antecedentes analizados, el tribunal señaló que el informe de fraude presentado por el propio banco no resultaba suficiente para demostrar que las transferencias se hubieran realizado mediante mecanismos de autenticación reforzada con un factor de inherencia.
Además, la declaración del cliente ante Carabineros daba cuenta de que había recibido instrucciones telefónicas, a través de su pareja, para aceptar mensajes de autorización. No obstante, en ningún momento reconoció haber entregado sus claves o dígitos de BCIpass a terceros.
En esa línea, la Corte sostuvo que las pruebas aportadas tampoco permitían establecer que el usuario hubiera reconocido entregar voluntariamente sus credenciales bancarias, a sabiendas de que podrían utilizarse para realizar giros o transacciones.
Finalmente, mientras la entidad financiera no demuestre esa responsabilidad del usuario, debe asumir las consecuencias de las operaciones fraudulentas cuestionadas, conforme a lo establecido en la Ley N°20.009.