El diputado republicano Agustín Romero afirmó que las figuras que apoyen la acusación constitucional contra el ministro de Justicia, Fernando Rabat, por la rebaja de penas a agresores sexuales de menores de edad, deberán “someterse a las consecuencias”.
El legislador espera que todos los que forman parte del gobierno estén del lado del presidente José Antonio Kast, quien llamó a solucionar íntegramente este tema.
“No podemos tener un gobierno, y esto lo digo con total claridad, que frente al primer problema lo que hace es sacar al ministro, que después se lava las manos. Eso yo no lo tolero, yo no voté por eso. Yo no me metí al Partido Republicano para gobernar de esa manera. Acá se gobierna difícil; los republicanos no es primera vez que estamos sometidos a un tema tenso, a un tema difícil y en el pasado hemos tenido que tomar decisiones complejas, votaciones difíciles, pero lo hacemos de cara al país y explicando nuestras razones. Y nuestra razón hoy día es que hay que solucionar este problema”, agregó.
Endureciendo más el tono, Romero dijo que “los ministros, los subsecretarios, los parlamentarios que somos del gobierno, vamos a trabajar del lado del presidente para buscar una solución. Si el presidente no tiene respaldo en la Cámara de Diputados o en el Senado, con los propios parlamentarios que nos sacamos fotos con él, que dijimos que éramos los diputados de Kast, de verdad que este gobierno no tiene ningún sentido“.
En su caso, se comprometió a estar en las buenas y en las malas con la actual administración. En ese contexto advirtió que, en caso de que alguien del oficialismo “se salga de la Constitución Política de la República para poder argumentar que existe una causal constitucional que no está en ninguna parte, tendrá que someterse a las consecuencias que correspondan. Evidentemente, yo no puedo estar dirigiendo la votación de nadie, pero acá hay una cuestión bien clara. El presidente habló, el presidente explicó sus motivos”.
Diputado afirma que a las víctimas no les importa la renuncia del ministro
A su juicio, la renuncia de Rabat sería el camino más fácil y lo que corresponde ahora es “resolver el problema y empatizar con las víctimas”. También arremetió contra la oposición, acusándola de querer “infringirle un daño al gobierno”. “Ellos no están preocupados por las víctimas, porque si se hubieran preocupado de las víctimas, ya estaríamos trabajando en los proyectos de ley”, reforzó.
También afirmó que a las víctimas no les importaría la renuncia o continuidad de Rabat: “A las víctimas les da lo mismo que se vaya o que se quede el ministro; la gente de su casa que está molesta con este tema, yo creo que le da lo mismo si se va o se queda el ministro y si finalmente nos vamos a terminar lavando las manos y con los mismos delincuentes cumpliendo condenas reducidas, porque eso es lo que ocurrió al final”, cerró.