La Superintendencia de Educación recibió 14.058 denuncias entre enero y septiembre de 2026, cifra que representa una disminución de 5,5% respecto del mismo período del año anterior. Del total de casos ingresados, sin embargo, 11.142 corresponden a materias relacionadas con convivencia educativa, equivalentes al 79,3% de las registradas a nivel nacional.
Si bien la convivencia continúa concentrando la mayor parte de las denuncias que recibe la institución, el análisis de los datos muestra cambios relevantes en las situaciones reportadas por las comunidades educativas durante este año.
Entre ellos, destaca el aumento de las denuncias por maltrato entre estudiantes, que pasaron de 3.552 casos en 2025 a 3.870 en 2026, registrando un crecimiento de 9%. Esto representa una de las principales preocupaciones en convivencia educativa y concentra cerca de un tercio de las denuncias vinculadas a esta temática.
Las cifras también muestran que el maltrato a párvulos y estudiantes sigue siendo la principal materia reportada, con 6.041 casos, aunque la estadística a la fecha muestra una baja respecto al año anterior (6.128).
Le siguen las denuncias por discriminación, que alcanzan 1.746 ingresos. En tanto, las denuncias asociadas a medidas disciplinarias registran uno de los incrementos más relevantes del período, aumentando de 1.144 a 1.492 casos.
Más leyes orientadas a fortalecer convivencia y seguridad
Para enfrentar esta situación, en julio y agosto, respectivamente, entraron en vigencia nuevas normas orientadas a fortalecer la convivencia y la seguridad en las comunidades educativas.
Específicamente, la Ley N°21.809, sobre convivencia educativa, y la Ley N°21.827, conocida como Ley de Escuelas Protegidas, que incorporan herramientas para prevenir hechos de violencia, abordar los conflictos y resguardar ambientes adecuados para el aprendizaje.
El superintendente de Educación, Mauricio Irarrazabal, señala que “los datos muestran que las comunidades educativas siguen enfrentando desafíos importantes en materia de convivencia, especialmente en las relaciones entre estudiantes.
Por eso, es fundamental trabajar tempranamente en la prevención de los conflictos y en la construcción de espacios de respeto donde todos puedan desarrollarse y aprender”.
La autoridad agrega que “hoy los establecimientos cuentan con nuevas herramientas para abordar estas situaciones. La Ley de Convivencia Educativa y la Ley de Escuelas Protegidas entregan lineamientos y mecanismos que contribuyen a generar entornos más seguros”.
“Como Superintendencia, nuestra misión es acompañar y orientar a estudiantes, docentes, directivos y las familias, para que estas herramientas se utilicen de la mejor manera”, subraya.
A nivel regional, la Región Metropolitana concentró la mayor cantidad de denuncias por convivencia educativa, seguida por Valparaíso y Bío Bío.
Los antecedentes forman parte del último informe estadístico elaborado por la Superintendencia de Educación, que permite monitorear las principales tendencias y desafíos que enfrentan las comunidades educativas del país.