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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Según el Servicio Nacional de Migrantes, de las 28.726 solicitudes de refugio presentadas entre 2022 y agosto de 2026 en Chile, solo el 1,9% (584 casos) han sido aceptadas. La ley 20.430 fue modificada en 2024 para mejorar la evaluación de estas solicitudes, siendo 548 personas reconocidas como refugiados, mayormente provenientes de países en conflicto.

Casi 29 mil solicitudes de refugio se han presentado entre 2022 y agosto de 2026 en el país, siendo recepcionadas solo el 1,9% de los requerimientos, correspondientes a 584 casos.

La información la entregó el Servicio Nacional de Migrantes, precisando que junto a la Subsecretaría del Interior vienen trabajando en el mejoramiento de las modificaciones que en 2024 se hicieron a la ley 20.430, en cuanto a la evaluación de las miles de solicitudes que migrantes presentan como refugiados.

Según detallaron, entre 2022 y agosto de 2026, el servicio registró 28.726 peticiones. En tanto, a la fecha, a 548 personas se les ha reconocido la condición de refugiados, lo que representa el 1,9% del total de requerimientos. Se trata principalmente de ciudadanos de países en conflictos bélicos.

2024 fue el año que registró el número más alto, con 12.844 solicitudes. Luego, en 2025, bajó a 5.565 y en los primeros ocho meses de 2026 a 1.569 solicitudes. Lo anterior está vinculado con los cambios que tuvo la ley 20.430 y que entregaron herramientas para una evaluación más adecuada de las solicitudes.

En ese contexto, confirmaron que trabajan en ajustar los cambios que se introdujeron en 2024 a la ley 20.430, con la finalidad de poder contar con criterios claros, actualizados y uniformes que permitan determinar de forma rigurosa cuándo corresponde otorgar la protección internacional.

Mal uso de figura de refugiado

Al respecto, el director nacional de Migraciones, Frank Sauerbaum, afirmó que “para terminar con situaciones como la de migrantes que, al ver rechazadas sus solicitudes de permisos temporales, recurren a pedir la condición de refugiado, sin que exista, por ejemplo, una condición necesaria como que su vida corra peligro en su país de origen. O bien que haya estado previamente en otros países”.

El objetivo del gobierno es ordenar el sistema y utilizar las herramientas contempladas en la legislación para evitar “el mal uso de esta figura que permite a las personas que la piden contar con una visa temporal de ocho meses -que incluso les permite acceder a trabajos remunerados- y que se renueva hasta que exista una resolución definitiva. Por eso cada solicitud debe ser analizada de manera individual, objetiva y conforme también a los estándares de protección internacional”.