Un festejo tan polémico como innecesario se registró en el pleito entre Austria e Israel, válido por la Liga de Naciones de UEFA.
Corrían los 55 minutos en el Raiffeisen Arena de Linz cuando Saied Abu Farchi conectó de cabeza para empatar el partido.
En lugar de celebrar con sus compañeros, el delantero de 20 años corrió hasta el banderín de corner, lo tomó con ambas manos y lo usó para simular que disparaba un arma de fuego, como si fuera un rifle.
El gesto le costó caro: el árbitro, que lo había amonestado apenas cuatro minutos antes, le mostró la segunda tarjeta amarilla y lo expulsó, según relató The Guardian. Israel quedó con diez jugadores en cancha justo después de haber logrado el empate.
El encuentro terminó en derrota para la selección israelí por 3-1, válido por la Nations League, el torneo de selecciones europeas organizado por la UEFA que reemplazó a los partidos amistosos tradicionales. Austria se había puesto en ventaja antes del descanso con un penal convertido por Romano Schmid.
Con Israel jugando con un hombre menos tras la expulsión de Abu Farchi, Austria terminó de sentenciar el resultado en el tramo final: Phillipp Mwene marcó en el minuto 90 tras un centro de Paul Wanner, y Sasa Kalajdzic amplió la cuenta ya en el tiempo de descuento con una definición de cerca.
Un torneo marcado por la tensión política
El partido en Austria se juega en medio de un clima cada vez más tenso alrededor de los duelos de la selección israelí en esta edición de la Nations League. La propia agencia The Guardian reportó que el domingo Israel debe enfrentar a Irlanda en un partido que se disputará en Hungría, ya que Irlanda se negó a ser anfitrión del cotejo.
Ese cruce llega precedido de polémica: BioBioChile había informado que el técnico de la selección irlandesa, Heimir Hallgrímsson, generó controversia al afirmar que su equipo jugará “contra el genocidio” al enfrentar a Israel en estos partidos de la Nations League, comentario que llevó a la federación israelí de fútbol a calificarlo de “estúpido, ignorante e hipócrita”.
De hecho, ambos duelos entre Irlanda e Israel —el de este domingo en Hungría y la revancha programada para octubre en Serbia— se trasladaron a sedes neutrales, una decisión inusual que refleja lo delicado del contexto en que se disputan estos partidos.
Con Irlanda ya en la mira y el clima político pesando sobre cada partido, el cruce del domingo en Hungría promete ser mucho más que un simple resultado deportivo.
¿Cómo hicimos esta nota?
Esta nota fue redactada con la inteligencia artificial de Claude (Anthropic). El periodista investigó preliminarmente, seleccionó las fuentes y las entregó a Claude para su redacción usando como referencia el estilo de escritura del autor. Luego el periodista revisó la nota, realizó ediciones y verificó sus fuentes.