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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El cardenal y arzobispo de Santiago, Fernando Chomali, abordó el debate sobre posibles indultos a condenados por violaciones a los derechos humanos durante la dictadura, destacando que cualquier medida debe considerar arrepentimiento, pedido de perdón y entrega de información sobre detenidos desaparecidos. Prefiere hablar de "clemencia" en lugar de indulto. El Gobierno de José Antonio Kast analiza solicitudes de indulto, principalmente de exagentes del Estado condenados por estos delitos, asegurando evaluar caso a caso sin decisiones finales. Chomali destaca el sufrimiento de las familias de desaparecidos y enfatiza que cualquier beneficio debe partir del reconocimiento de las violaciones a los derechos humanos. Menciona que las personas en estado grave deben poder morir en casa con su familia, pero sin exculpar sus crímenes, exigiendo arrepentimiento, pedido de perdón, cumplimiento de parte de la pena y revelación de información.

El cardenal y arzobispo de Santiago, Fernando Chomali, abordó el debate por eventuales indultos a condenados por violaciones a los derechos humanos durante la dictadura, planteando que cualquier medida de este tipo debería considerar condiciones como el arrepentimiento, pedir perdón y entregar información sobre el paradero de detenidos desaparecidos.

En entrevista con Radio Infinita, Chomali sostuvo además que prefiere hablar de “clemencia” en vez de indulto, debido a que este último concepto podría ser interpretado como un “borrón y cuenta nueva”.

La discusión se produce mientras el Gobierno del presidente José Antonio Kast analiza solicitudes de indulto, varias de ellas correspondientes a exagentes del Estado condenados por delitos vinculados a violaciones a los derechos humanos durante la dictadura. El Ejecutivo ha señalado que las peticiones serán evaluadas caso a caso y que aún no existen decisiones finales.

Chomali y el dolor de las familias

El arzobispo de Santiago comenzó su reflexión poniendo el foco en las víctimas y en las familias de quienes permanecen desaparecidos.

“Nadie va a poder comprender en toda su profundidad lo que significó para una familia tener un familiar detenido y desaparecido. Ese es un dolor que llega al alma y que tenemos que respetar siempre y tenemos que reconocer”, sostuvo.

En ese sentido, Chomali afirmó que el punto de partida para abordar cualquier eventual beneficio debe ser reconocer lo ocurrido durante la dictadura.

“Tenemos que reconocer que hubo graves violaciones a los derechos humanos y muchas son las personas que hoy lo reconocen”, señaló.

Chomali: Tiene que haber arrepentimiento”

El cardenal también se refirió a la situación de condenados que padecen enfermedades graves o se encuentran en condición terminal.

A su juicio, “lo razonable es que una persona que está gravemente enferma o terminal muera en su casa”, argumentando que “nadie debiese morir no acompañado de su familia”.

“Si el Estado no es capaz de garantizar condiciones mínimas para personas con Alzheimer o cáncer, es de toda lógica que la familia lo haga, aunque sigan cumpliendo la pena en su casa”, agregó.

Sin embargo, Chomali enfatizó que permitir que una persona pase sus últimos días junto a su familia no implica desconocer los delitos por los cuales fue condenada.

“Eso no significa exculpar los graves daños que se hicieron y tienen que darse ciertas condiciones, como lo explicó muy bien el exministro Luis Cordero en un escrito, que tiene que haber arrepentimiento”, indicó.

En esa línea, enumeró una serie de elementos que, a su juicio, deberían estar presentes: “Ojalá que haya arrepentimiento, ojalá que se pida perdón, ojalá que se sepa dónde están los familiares desaparecidos, que haya cumplido parte de su pena, me parece que es tremendamente importante”.

“Preferiría hablar de clemencia”

Finalmente, el arzobispo de Santiago marcó una diferencia respecto del concepto utilizado para abordar la discusión.

“Yo pienso que el concepto, más que indulto, que podría entenderse como un borrón y cuenta nueva, yo preferiría hablar de clemencia”, sostuvo.

Desde su perspectiva cristiana, agregó, “la familia tiene el derecho y el deber de cuidar a las personas en los últimos momentos”, insistiendo en que nadie debería morir sin la compañía de sus seres queridos.