La Moneda comenzó a definir la delegación que acompañará al presidente José Antonio Kast en su primera intervención ante la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas, fijada entre el 22 y el 24 de septiembre en Nueva York.
La Cancillería ajusta los últimos detalles de la alocución, redactada por Cristian Valenzuela, director de Comunicaciones y Contenidos del segundo piso. En La Moneda reconocen que no será un discurso sencillo y buscan cuidar cada aspecto del despliegue.
La intervención se marca en un escenario internacional complicado: la disputa comercial con Estados Unidos y el alza de aranceles que han golpeado a Chile se cruzan con la proximidad del Foro de Cooperación Económica Asia-Pacífico. A ello se suma la candidatura de Michelle Bachelet a la Secretaría General de la ONU, presentada sin respaldo oficial y ubicada en el penúltimo lugar de la última votación informal.
En este marco, la incógnita es si Kast hará referencia a la postulación de la exmandataria, considerando además sus críticas previas hacia la organización.
El analista político Felipe Vergara sostuvo que el discurso debe enfocarse en los temas generales y evitar abrir flancos innecesarios.
“No creo que el presidente Kast debiera hacer alusión a la elección de la Secretaría General de la ONU. Me parece que los temas a tocar son más generales, más globales”, dijo.
En la misma línea, el cientista político Javier Sajuria señaló que no tiene sentido referirse a la candidatura de Bachelet, puesto que no tiene opción de ser seleccionada, y agregó que la oposición sigue resentida por el nulo respaldo del gobierno.
“Y me parecería que no tiene mucho sentido, no hay mucha ganancia en mencionar a Bachelet ahora, porque además sería distinto, quizás, si Bachelet tuviera alguna posibilidad de ganar, pero parece que los números no dan y, por lo tanto, no tiene mucho sentido decir nada, ni a favor ni en contra“, expresó.
Por su parte, el sociólogo Darío Quiroga advirtió que la decisión de Kast de no apoyar a Bachelet podría tener repercusiones en los próximos años de su gobierno y en su posición frente al Consejo Anual de la ONU, considerando los intereses superiores de Chile en el escenario internacional.
“Lo debilita respecto a posiciones de carácter más institucional y con más altura de Estado. Y ese es el problema basal que va a tener, que no creo que no sea muy relevante tanto en el discurso mismo, pero sí en que en septiembre, al ser el consejo anual de las Naciones Unidas, el tema va a estar”, subrayó.
Esta semana, la propia Bachelet reconoció: “Sé que no voy a ser secretaria general”. Sin embargo, la oposición insiste en responsabilizar al Ejecutivo por el fracaso de su postulación.
Así, mientras el Gobierno prepara un discurso que evite polémicas y se concentre en los intereses estratégicos del país, la candidatura de la expresidenta continúa siendo un tema latente que genera ruido en la política nacional.