Fernando Cerimedo está preso en Bolivia, pero su sombra ya llegó hasta La Moneda. El “rey de los trolls”, ligado a campañas digitales en Chile y a una supuesta granja de bots, desató una ofensiva en el Congreso para seguir el rastro de sus redes, sus pagos y sus eventuales conexiones con el segundo piso del Gobierno.

Fernando Cerimedo presumió de tener miles de cuentas falsas para “mentirle al algoritmo”, participó en campañas políticas en Chile y ahora uno de sus antiguos círculos aparece rozando el segundo piso de La Moneda. Su detención en Bolivia abrió serias dudas en suelo criollo: ¿quién trajo al “rey de los trolls” al país y quién pagó por sus servicios?

El Congreso decidió tirar de ese hilo. Mientras el diputado José Montalva busca levantar una comisión investigadora para rastrear sus operaciones electorales desde 2020, Jaime Araya pidió citar al jefe de asesores del Gobierno para aclarar eventuales vínculos, contratos y pagos.

La duda ya no es si Cerimedo operó en Chile —él mismo lo reconoció—, sino hasta dónde llegó su red.

Caso Cerimedo y las esquirlas en Chile: la comisión investigadora

El diputado PPD José Montalva está gestionando una comisión especial investigadora en la Cámara que revise eventuales operaciones de manipulación digital en los procesos electorales realizados desde 2020 en Chile.

El foco estaría puesto en el financiamiento y coordinación de campañas digitales, el uso de bots y deepfakes y la respuesta de organismos como el Servel.

“Queremos saber, ¿hay conexión ahí? ¿Quién pagó eso? ¿Cuándo se pagó?”, planteó Montalva, quien también recordó los contenidos falsos que tuvieron como blanco a Evelyn Matthei.

La comisión todavía está en gestiones. Para concretarla, Montalva deberá conseguir el respaldo de 62 diputados, un desafío nada menor en una Cámara fragmentada. Aunque ya contaría con los votos de la oposición, la idea del parlamentario es conseguir apoyos transversales en las distintas bancadas, convencido de que “proteger la democracia debe estar por sobre la diferencia política”.

En todo caso, según Montalva, la idea no busca una disputa partidaria, sino blindar el sistema democrático chileno frente a nuevas amenazas tecnológicas.

“Las granjas de bots y este ecosistema de manipulación digital pueden intoxicar nuestros procesos democráticos. Por eso queremos saber cómo actuaron los organismos del Estado, si identificaron quiénes están detrás de estas operaciones y su eventual financiamiento, qué falló en su detección y si contamos con las herramientas necesarias para proteger nuestra democracia”, dijo Montalva a BioBioChile.

Las preguntas llegan al segundo piso

En paralelo, el diputado independiente-PPD Jaime Araya solicitó mediante oficio citar a la Comisión de Futuro y Ciencias al jefe de asesores del Gobierno, Alejandro Irarrázaval.

Lo anterior surge a partir de antecedentes respecto de la relación de Irarrázaval con el entorno político y profesional de Cerimedo.

En la instancia buscará que se aclare si Irarrázaval mantuvo contratos, asesorías, relaciones comerciales o cualquier otro vínculo con Cerimedo, su agencia Numen o sociedades relacionadas. También pregunta por eventuales pagos y por el posible uso de recursos públicos en servicios de consultoría antes o después del 11 de marzo de 2026.

El documento en que hace la solicitud, liga a Irarrázaval con “Casa Común”, grupo encabezado por Gonzalo de la Carrera que habría encargado una encuesta vinculada a Numen durante el primer proceso constituyente.

El presidente de la comisión, Daniel Manouchehri, confirmó a BioBioChile que apoyará la citación. Así, las explicaciones podrían llegar pronto a la mesa del Congreso.

La sombra del “rey de los trolls”

Cerimedo, fundador de La Derecha Diario y asesor de figuras como Javier Milei y Jair Bolsonaro, fue detenido en Bolivia e imputado como presunto autor intelectual de un intento de femicidio contra su expareja. Además, es investigado por presunto enriquecimiento ilícito.

En allanamientos vinculados al caso, autoridades bolivianas reportaron el hallazgo de dinero, documentos y una supuesta granja de bots.

El argentino ha reconocido manejar miles de cuentas para monitorear conversaciones, amplificar contenidos y “mentirle al algoritmo”. En Chile aseguró haber trabajado por el Rechazo, con Sebastián Sichel y luego en apoyo de Franco Parisi.

Hasta ahora son vínculos y sospechas que deberán ser acreditados. Pero el hilo ya apareció y en el Congreso quieren tirar de él.