Un proyecto ligado al Grupo Errázuriz, conglomerado que fue asesorado por la consultora de Jorge Quiroz antes de que asumiera Hacienda, logró en 2026 lo que no había conseguido en más de una década: obtener luz verde ambiental tras tres calificaciones desfavorables. La decisión llegó luego de que el proyecto fuera priorizado por el Gobierno y pese a reparos de Sernageomin que hoy son parte de una ofensiva judicial para tumbar su aprobación.
El proyecto minero de potasio NX Uno de Peine (avaluado en US$142 millones), ligado al Grupo Errázuriz, está en la mira por los vínculos profesionales que el ministro de Hacienda, Jorge Quiroz, mantuvo con el conglomerado antes de llegar al Gobierno y por su inclusión entre las iniciativas priorizadas para acelerar inversiones.
Pero detrás de esa relación hay una historia ambiental que se arrastra por más de una década. El proyecto recibió tres calificaciones desfavorables, en 2012, 2017 y 2025, antes de que el Comité de Ministros del actual Gobierno revirtiera el último rechazo y le diera luz verde en mayo pasado.
La decisión aumentó la controversia. La Comunidad Indígena Atacameña de Peine acudió al Primer Tribunal Ambiental para intentar tumbar la aprobación y acusa que el Comité de Ministros pasó por encima de reparos técnicos de Sernageomin y dejó para una etapa posterior antecedentes que, a su juicio, debieron resolverse antes de aprobar el proyecto.
La controversia se suma al caso Alto Santorini, proyecto ligado al hermano de Quiroz que también fue priorizado por el Gobierno y terminó con luz verde ambiental.
Quiroz y los vínculos con el Grupo Errázuriz
La relación profesional previa de Jorge Quiroz con el conglomerado quedó nuevamente en el centro de la discusión luego de que CIPER revelara que NX Uno fue incluido entre los 51 proyectos prioritarios monitoreados por el sistema impulsado desde Hacienda para agilizar inversiones y la creación de empleos.
En 2025 el Grupo Errázuriz había contratado a Quiroz & Asociados para elaborar un estudio sobre el acuerdo entre Codelco y SQM. Entre sus autores estuvieron el propio Jorge Quiroz y Tomás Bunster, quien posteriormente asumió como coordinador de Regulación Económica de Hacienda y quedó a cargo del seguimiento de las iniciativas priorizadas.
Dicho sistema contempla un Comité de Proyectos en el SEIA para monitorear las iniciativas y coordinar respuestas de los organismos públicos. Sin embargo, no existen actas de sus sesiones y tampoco son públicos los informes o análisis realizados por Hacienda, lo que dificulta reconstruir qué gestiones concretas se realizaron respecto de NX Uno.
NX Uno de Peine: tres rechazos antes de conseguir luz verde
El proyecto NX Uno de Peine —iniciativa minera emplazada en el Salar de Atacama, uno de los ecosistemas más sensibles del norte de Chile— proyecta una producción estimada de 200 mil toneladas anuales de cloruro de potasio.
Comenzó su camino ambiental en febrero de 2009. En octubre de 2012 recibió su primera calificación (RCA)desfavorable. Tras una reclamación de la empresa, el procedimiento fue retrotraído.
En 2017 volvió a ser rechazado. Entre los motivos estuvo que no se había acreditado el cumplimiento de la normativa ambiental relacionada con el denominado PAS 88, permiso sobre el apilamiento de residuos mineros respecto del cual Sernageomin mantenía observaciones por sus posibles efectos sobre el equilibrio hídrico del salar.
El caso llegó nuevamente a tribunales y, en 2022, el Primer Tribunal Ambiental ordenó retrotraer el procedimiento para realizar una nueva modelación hidrogeológica.
Pero el proyecto volvió a tropezar. El 5 de agosto de 2025, la Comisión de Evaluación Ambiental de Antofagasta lo calificó desfavorablemente por tercera vez.
NX Uno volvió a reclamar.
El giro que permitió aprobar NX Uno
El escenario cambió el 7 de mayo de 2026.
Ese día, el Comité de Ministros acogió por unanimidad la reclamación presentada por Francisco Javier Errázuriz Ovalle, en representación de Sociedad Legal Minera NX Uno de Peine, y decidió revertir la calificación ambiental, pasando el proyecto de desfavorable a favorable.
Uno de los principales puntos de discusión estaba en las observaciones de Sernageomin. Según los antecedentes contenidos en la reclamación presentada posteriormente por la Comunidad de Peine, vista por BioBioChile, todavía el 9 de abril de 2026 el organismo técnico advirtió que la información entregada por la empresa no permitía acreditar que eventuales infiltraciones asociadas al apilamiento de sales no pudieran generar contaminación capaz de perturbar aguas subterráneas o superficiales.
El SEA, sin embargo, sostuvo ante el Comité de Ministros que Sernageomin se había “extralimitado” en parte de sus observaciones, al exigir antecedentes que excedían lo ordenado previamente por el Primer Tribunal Ambiental, y estimó que la posibilidad de que líquidos alcanzaran el nivel freático era altamente improbable.
Así, decidió otorgar el PAS 88, pero con condiciones.
Las exigencias que quedaron pendientes
El Comité de Ministros dio luz verde al proyecto, pero dejó como condición que, antes de iniciar su construcción, la empresa presentara a Sernageomin nuevos antecedentes sobre las sales de descarte y sus posibles efectos en las aguas subterráneas, incluyendo análisis de magnesio, boro, litio y sulfatos.
Para la comunidad existe una contradicción: antecedentes que no fueron considerados necesarios para impedir la aprobación terminaron siendo exigidos para ejecutar el proyecto. Su reclamación también acusa que el Comité sustituyó el criterio técnico de Sernageomin en materias hidrogeológicas.
Una evaluación iniciada hace 17 años
La reclamación suma otro cuestionamiento: la antigüedad de los antecedentes utilizados para evaluar el proyecto.
El Estudio de Impacto Ambiental ingresó en febrero de 2009 y la Comunidad de Peine sostiene que parte de la línea de base utilizada para describir el territorio corresponde a esa época, pese a que la aprobación llegó 17 años después.
Según argumenta, la retrotracción ordenada por el Primer Tribunal Ambiental en 2022 permitió realizar una nueva modelación hidrogeológica, pero no significó actualizar completamente otros componentes de la línea de base, como los aspectos humanos, bióticos, patrimoniales y paisajísticos.
La comunidad sostiene que durante esos años cambiaron las condiciones del Salar de Atacama, mencionando descensos de niveles, activaciones de planes de alerta temprana y la declaración de una zona de prohibición en Tilopozo-Pajonales, entre otros antecedentes.
Comunidades buscan tumbar la aprobación
La aprobación de NX Uno está ahora nuevamente en tribunales.
La Comunidad Indígena Atacameña de Peine pide al Primer Tribunal Ambiental que declare ilegal la resolución del Comité de Ministros y la anule completamente, lo que dejaría nuevamente firme la calificación ambiental desfavorable del proyecto.
Como alternativa, solicita que se ordene al Comité dictar una nueva resolución respetando la competencia técnica de Sernageomin y reconociendo a la comunidad como interesada en el procedimiento.
Así, mientras los vínculos profesionales previos de Quiroz con el Grupo Errázuriz abrieron una nueva controversia política, el proyecto que terminó incorporado entre las iniciativas prioritarias del Gobierno enfrenta ahora una batalla distinta: demostrar ante la justicia ambiental que la decisión que finalmente le dio luz verde se ajustó a derecho.
BioBioChile contactó al Ministerio de Hacienda, el SEA y Sernageomin para conocer su versión sobre los antecedentes expuestos en este artículo. Hasta el cierre de esta nota, ninguno de los organismos respondió.
Acta de la sesión del Comité de Ministros:
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