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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

La exministra de la Mujer, Antonia Orellana, criticó el proyecto del diputado republicano Agustín Romero para penalizar la venta de Misotrol. Orellana cuestionó el silencio del Gobierno y señaló que en Chile existe un problema de venta irregular de medicamentos en general. Criticó que se busque penalizar específicamente este fármaco por su uso en abortos. Considera que el Ejecutivo debería contrarrestar estas iniciativas parlamentarias.

La exministra de la Mujer, Antonia Orellana, criticó el proyecto anunciado por el diputado republicano, Agustín Romero, que busca sancionar con cárcel la venta o facilitación de Misotrol, medicamento utilizado para abortar. Asimismo, cuestionó el silencio del Gobierno.

En diálogo con T13, la exsecretaria de Estado sostuvo que “en Chile tenemos un problema grave de venta irregular de medicamentos en general, y para eso hay un proyecto de ley que está en segundo trámite, bastante avanzado, que aborda este y otros medicamentos, porque todos sabemos que se vende clonazepam en la feria, por ejemplo”.

“Entonces, la pregunta es, ¿por qué en específico con este medicamento? Bueno, porque es el que se usa para el aborto”, añadió.

En esa línea sostuvo que “es un peligro que el gobierno no diga nada, porque precisamente el Ejecutivo es el que puede hacer contrapeso a las iniciativas parlamentarias a través de las urgencias y el diálogo de la Secretaría General de la Presidencia”.

A juicio de Orellana, la crisis de natalidad “ocurrió con el aborto como ilegal y las causas, que son muy poquitas respecto del total de mujeres del país, no van a modificar eso”.

Orellana critica “guerra cultural”

Tanto republicanos como libertarios han aludido al término “batalla cultural”. Esto en la búsqueda de establecer su visión e ideología respecto a valores y creencias.

Ante esto, la exministra calificó lo anterior como “preocupante”.

“En una guerra hay un enemigo, yo no creo que las personas que están en contra del aborto, yo siendo una persona que está a favor de la legalización del aborto, sean mis enemigos. Son mis compatriotas, tenemos visiones distintas, pero no estoy en una guerra cultural, con ellos”, dijo.

“Es preocupante que el presidente del partido oficialista, que es el partido republicano (Arturo Squella) esté hablando en medio de una emergencia como la que estamos, a propósito del temporal, de dedicarse a la guerra cultural. El país no vive de guerra cultural“, zanjó.