El Gobierno confirmó que la madrugada de este miércoles el presidente José Antonio Kast firmará el proyecto Plan de Reconstrucción Nacional, conocido también como Ley Miscelánea. Este hito para la anunciada megarreforma se reveló a través de la agenda entregada por Presidencia.
De acuerdo con el detalle oficial, a las 07:30 horas el mandatario estampará su rúbrica al proyecto de ley en el Palacio La Moneda.
Además, fuentes de La Radio adelantaron que posteriormente, a las 10 de la mañana, en el Congreso está planificada una reunión de comités para definir por cuántas comisiones pasará dicho proyecto. El Ejecutivo ingresará así la denominada Ley Miscelánea al Congreso a través de la Cámara de Diputados.
El Gobierno busca dar inicio a una disputa política que promete marcar el rumbo del primer tiempo de la administración de José Antonio Kast. Aunque aún hay aspectos por definir, en La Moneda existe plena conciencia de que este proyecto no es uno más: es la madre de todas las batallas.
Negociación del gabinete de Kast y votos para la Ley de Reconstrucción en el Congreso
La iniciativa tiene plazo acotado, ya que se busca despacharla a más tardar en septiembre. El primer frente que el Gobierno busca consolidar es el propio: ordenar al oficialismo es una condición indispensable para avanzar.
El Ejecutivo cuenta con 68 votos en la Cámara. Ese número no es menor, pero tampoco suficiente para asegurar un triunfo contundente. En una discusión de esta envergadura, la diferencia entre aprobar y legitimar políticamente el proyecto puede estar en unos pocos respaldos más. La instrucción es clara: alinear y salir a defender.
A inicios de semana el Gobierno postergó el ingreso del proyecto de Reconstrucción Nacional, iniciativa que —tras sucesivos retrasos— ahora sería presentada este miércoles en la Cámara. El cambio de planes ocurrió en medio de intensas gestiones del Ejecutivo para asegurar apoyos en el Congreso, particularmente con el Partido de la Gente (PDG), colectividad que se ha posicionado como actor clave en la tramitación.
Fuentes de Radio Bío Bío señalaron que el denominado “frenazo” al plan respondió, entre otros factores, a la falta de respaldos suficientes y a las diferencias políticas sobre el contenido de la propuesta. Esto obligó al Gobierno a redoblar negociaciones para evitar un revés legislativo.
El ministro del Interior, Claudio Alvarado, enfatizó en la necesidad de construir acuerdos amplios. “Es total y absolutamente legítimo que todos los sectores políticos tengan aspiraciones respecto a determinados temas y un gobierno siempre tiene que escuchar y definir qué cosas se pueden considerar”, sostuvo.