VER RESUMEN

Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

Keiko Fujimori lidera las preferencias en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales en Perú con el 47% de los votos escrutados, recibiendo el 52,74% de los votos válidos frente al 47,2% de Roberto Sánchez. Los votos escrutados mayormente provienen de Lima y otras ciudades, donde Fujimori domina, mientras que Sánchez tiene apoyo en zonas rurales.

La candidata derechista Keiko Fujimori está liderando las preferencias en la segunda vuelta de los comicios presidenciales en Perú con el 47% de los votos escrutados.

La hija del expresidente Alberto Fujimori recibe el 52,74% de los votos válidos mientras que el izquierdista Roberto Sánchez cuenta con el 47,2%.

La mayoría de las papeletas escrutadas hasta ahora corresponden a los de Lima y otras ciudades peruanas, en donde Keiko es quien se impone en las preferencias.

Por su parte, Sánchez concentra mayor apoyo en las zonas rurales, en donde los votos generalmente son los últimos en ser contabilizados.

Se trata del cuarto intento de Fujimori de lograr el sillón presidencial en Perú, después de haber sido derrotada en los balotajes de 2011, 2016 y 2021.

En dicha instancia perdió frente a Ollanta Humala, Pedro Pablo Kuczynski y Pedro Castillo, respectivamente.

Cabe señalar que la tendencia del escrutinio va en línea con los sondeos a pie de urna difundidos al cierre de los colegios, donde marcaban un empate técnico con una ligera ventaja para Fujimori.

De acuerdo con la encuestadora Ipsos, Fujimori recibió un 50,7% de los votos válidos y Sánchez obtuvo un 49,3%, mientras que Datum indicó que la candidata del partido Fuerza Popular obtuvo 50,53% de votos y el candidato de Juntos por el Perú un 49,47%.

Más de 27,3 millones de peruanos estaban convocados a las urnas para escoger a la opción que gobernará el país para los próximos cinco años (2026-2031).

El país ha atravesado una década de inestabilidad política, teniendo ocho presidentes en diez años debido a una serie de destituciones presidenciales promovidas desde el Parlamento.