La Transformación Azul no es solo una agenda ambiental o productiva. Es una oportunidad estratégica para el desarrollo del país.
La creciente demanda mundial de alimentos está cambiando el escenario global. En un contexto marcado por el cambio climático y la presión sobre los sistemas terrestres, los océanos son estratégicos para la seguridad alimentaria y el desarrollo sostenible.
Chile posee más mar que tierra, con 6.435 kilómetros de costa, incluyendo fiordos, bahías y canales, versus los casi 4.300 kilómetros de longitud terrestre. Esto representa una gran oportunidad y en el Día Mundial de los Océanos resulta fundamental analizarlo.
Hoy el desafío no es solo crecer económicamente a partir del mar, sino hacerlo de manera sostenible, integrando desarrollo productivo, protección ambiental y bienestar para las comunidades costeras. Ese es precisamente el sentido de la Transformación Azul, impulsada por la FAO: una visión que busca fortalecer la pesca, la acuicultura y las economías marino costeras bajo un enfoque sustentable y de largo plazo.
Chile tiene condiciones únicas para liderar este proceso. Es el segundo productor mundial de salmón y el principal exportador de mejillones, pero el verdadero potencial está en construir una estrategia país en torno al océano.
En este camino, el Proyecto GEF Gobernanza Marino Costera ha sido una experiencia concreta y relevante que ya registra más de 2.600 beneficiarios en Chile. Su objetivo es apoyar el fortalecimiento de la gobernanza y la gestión, para avanzar hacia la conservación y el uso sostenible y resiliente de estos ecosistemas en el país.
Implementado a partir de 2022 por la FAO, ejecutado junto al Ministerio del Medio Ambiente, Subpesca y Sernapesca y financiado por el GEF, este proyecto ha impulsado iniciativas que fortalecen la pesca sostenible, la acuicultura de pequeña escala, el turismo costero y la gobernanza del mar territorial en distintas regiones del país.
El fortalecimiento del trabajo de 71 pescadoras y pescadores de puye en el Área de Conservación de Múltiples Usos (ACMU) Pitipalena Añihue (Región de Aysén), fue un logro interinstitucional que permitió formalizar la pesquería mediante su inclusión en la nómina oficial de Pesquerías de Pequeña Escala. Otro ejemplo es la colaboración del proyecto en un piloto que integrará la merluza austral en la dieta escolar de la comuna de Cisnes, sumado al apoyo científico en los planes de manejo para recursos como la jaiba y la centolla, y la promoción de cultivos experimentales a pequeña escala en áreas marinas protegidas.
En la zona norte, la gestión del proyecto ha abordado la sostenibilidad turística y patrimonial mediante el lanzamiento del primer decálogo colaborativo de buenas prácticas para el turismo marino costero. A nivel transversal, el proyecto asesora a organizaciones artesanales en la implementación de la Ley de Caletas, buscando transformar estos espacios en unidades productivas eficientes que generen empleo y fomenten la Transformación Azul dentro de sus propias comunidades.
Detrás de estas acciones existe una señal importante: cuando el Estado, las comunidades y los distintos sectores trabajan coordinadamente, es posible avanzar hacia un modelo de desarrollo marino más moderno, sostenible e inclusivo. La pesca artesanal, las más de 500 caletas y miles de familias que viven del mar son parte fundamental de esta transformación.
En este Día de los Océanos reafirmamos que el futuro de Chile también se juega en estos ecosistemas. Los países que mejor administren sus recursos marinos serán quienes lideren la seguridad alimentaria, la innovación y el desarrollo sostenible del siglo XXI. La Transformación Azul no es solo una agenda ambiental o productiva. Es una oportunidad estratégica para el desarrollo del país.
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