A pesar de que el crimen cometido contra Tamara Fernández Varela remeció a España, y que su exesposo Alessandro Pompeo, procesado por violarla y grabarla luego de drogarla, este se encuentra prófugo, lo que ha costado un sufrimiento indescriptible a la víctima. “Me ha matado en vida”.
En el 2022, cerca de sus 38 años, se enteró de que quien fuera su marido (de quien se separó en el 2018) no solo cometía horribles vejámenes contra ella, sino que también descargaba material pornográfico infantil. Su caso fue comparado con el de Gisèle Pelicot en Francia.
El caso de Tamara Fernández Varela
De acuerdo a una nota del medio local El País, Fernández (española) y Pompeo (de doble nacionalidad: italiana y suiza) se conocieron en Suiza en el 2009 y se trasladaron hasta Galicia a finales de 2017 porque el padre de Tamara estaba muy enfermo. Se separaron a los seis meses.
La mujer nunca sospechó del terrible crimen de su esposo: “Era cariñoso”, “superdetallista” y alguien que “no rompía un plato”, dijo, y explicó que “nada me parecía raro”, en él.
Sin embargo, admite que ahora sí, muchas cosas calzan: “Estábamos en la mesa, estábamos en el sofá, y me despertaba en la cama”. Resulta que Tamara era drogada, violada y grabada por su marido.
Ella solo se enteró en el 2022, cuando recibió una fría carta de la fiscalía local que le informaba que era parte de un proceso judicial contra su exesposo. Resulta que en el 2020 Pompeo fue arrestado luego de descargar 70 archivos de pornografía infantil. En ese proceso, encontraron fotos y videos de la mujer inconsciente siendo abusada.
En junio de 2022, fue condenado por el delito de posesión de pornografía infantil a ocho meses de libertad vigilada y una multa de unos 700 euros (poco más de 700 mil pesos chilenos).
En el 2023, fue procesado por “un delito continuado de abuso sexual con prevalimiento y acceso carnal”, por el cual se pedía 14 años de cárcel, pero al poco tiempo, sin las medidas cautelares necesarias, Pompeo se escapó y se encuentra prófugo desde entonces, manteniendo el proceso inconcluso.
“A mí él me ha matado en vida”
“Me encantaba reír, pasármelo bien con los clientes; mucha gente me dice que me he vuelto aburrida”, dice la víctima, quien hoy sufre depresión y ha intentado suicidarse más de una vez.
“A mí él me ha matado en vida”, dice llorando: “No soy capaz de tener una pareja porque me asusta, me agobia. Desconfío de todo el mundo”.
Fernández Varela afirma que en las imágenes de los archivos de Pompeo que le mostró la policía había más mujeres. Dice que solo reconoció a la primera mujer de su ex e intentó advertirle por Facebook, pero ella la bloqueó.
“Hasta que no aparezca y pague por lo que ha hecho, no estaré tranquila” y “me he sentido culpable por no darme cuenta, pero no tenemos por qué escondernos”, son parte de los lamentos de la mujer que aún no encuentra justicia.