La vocera de Gobierno, Mara Sedini, evitó responder si el Estrecho de Magallanes es chileno en medio de la polémica por dichos de una autoridad argentina, obligando horas más tarde al canciller Francisco Pérez Mackenna a salir con una declaración para reafirmar la soberanía nacional.
Recordemos que la relación diplomática entre Chile y Argentina sumó un nuevo capítulo de tensiones luego de que el jefe del Servicio de Hidrografía Naval trasandino, el contraalmirante Hernán Montero, afirmara que la boca oriental del Estrecho de Magallanes les pertenece.
Sus dichos —emitidos en un podcast y viralizados recientemente— tensionaron una discusión que se consideraba zanjada por el Tratado de Paz y Amistad de 1984, el cual fija los límites entre ambas naciones y reconoce la soberanía chilena sobre el estrecho.
El planteamiento del uniformado argentino generó inmediatas reacciones en el mundo político chileno. Parlamentarios de distintos sectores calificaron sus declaraciones como “improcedentes” y advirtieron que desconocen acuerdos internacionales plenamente vigentes, insistiendo en que la soberanía chilena sobre el Estrecho de Magallanes “no está en discusión”.
A ello se sumó la presión política interna. Desde el Congreso, incluso se solicitó que la Cancillería evalúe el envío de una nota de protesta al país vecino, en medio de la molestia generada por los dichos del alto mando argentino.
Pese a la sensibilidad del tema, la reacción inicial del Ejecutivo estuvo marcada por la evasiva. Consultada por la prensa, la ministra vocera, Mara Sedini, optó por no fijar una postura clara, derivando la responsabilidad a Cancillería y evitando responder directamente algo tan básico como si el Estrecho de Magallanes es chileno.
“Bueno, ustedes saben, nosotros nos regimos bajo las reglas que tenemos y los tratados que tenemos, y son precisamente los ministros de esas carteras los que dan las declaraciones correspondientes a nombre del Gobierno de Chile”, señaló en un primer momento.
Ante la insistencia de los periodistas, la secretaria de Estado eludió nuevamente una definición: “Nosotros ahora tenemos que ir, ya saben, tenemos un almuerzo con los senadores oficialistas, vamos camino para allá y muchas gracias”.
Incluso, frente a preguntas reiteradas sobre la soberanía chilena en la zona, la ministra cerró abruptamente el punto de prensa con un escueto: “Vamos al almuerzo”, seguido de silencio ante nuevas consultas, en una escena que fue ampliamente criticada por su falta de claridad en un asunto considerado de interés nacional.
Revisa el momento captado por Agencia UNO:
La presión política y mediática terminó por escalar durante la jornada, obligando a la Cancillería a salir a fijar una postura más categórica, en medio de cuestionamientos por la falta de una reacción oportuna del Gobierno frente a los dichos provenientes desde Argentina.
Recién entonces, el canciller Francisco Pérez Mackenna envió una declaración en video a los medios de comunicación:
“Ante la polémica infundada que se ha planteado, como Ministro de Relaciones Exteriores, quiero afirmar que, primero, la soberanía de Chile en el Estrecho de Magallanes es indiscutible y se funda en dos tratados: de 1881 y de 1984″, sentenció.
“Segundo, Chile ejerce pleno control sobre ambas riberas del estrecho y asegura la libre navegación a todos los estados conforme con el derecho internacional”, cerró el jefe de la diplomacia chilena.
Revisa sus declaraciones por la polémica en Magallanes a continuación: