En su primera Cuenta Pública, el presidente José Antonio Kast recalcó medidas enfocadas en la vivienda, donde dijo ante el Congreso Pleno que “queremos que Chile vuelva a ser un país de propietarios, no de arrendatarios”.
Al respecto, el mandatario dijo que “reducirán la burocracia que explica casi dos tercios de los tiempos de espera para que se haga realidad el sueño -de la casa propia-“, y también propondrán “abrir los programas habitacionales a la clase media, y planteamos elevar las postulaciones hasta las 4.000 UF con un fondo de garantía estatal”.
Con ello, agregó que impulsarán una reforma al suelo urbano -Operación Sitio 2.0-, con el traspaso de más de 10 millones de metros cuadrados de Bienes Nacionales actualmente sin uso, ayudando a habilitar terrenos para proyectos habitacionales.
También sumó el programa Eriazo Cero, donde los municipios transformen sitios abandonados en plazas, canchas y sedes comunitarias.
Según la máxima autoridad del país, existe un déficit donde casi 500 mil familias están sin acceso a un hogar, y 120 mil familias viven en campamentos, mientras que el tiempo promedio de espera a los programas del Minvu es de once años.
A su vez, el 44% del déficit habitacional se concentraría entre las personas de 18 a 40 años. “No son números fríos, son sueños postergados. La vivienda no puede ser un lujo”.
Dentro de su discurso, el presidente José Antonio Kast reveló que impulsarán la entrega de un beneficio económico de $30 mil por niño entre los 0 y 13 años para las familias del 80% más vulnerable del Registro Sociales de Hogares.
“Serán $30.000 por niño para ayudar con los gastos del hogar, y llega justo cuando más se necesita”, dijo el Jefe de Estado, enfatizando en el “tiempo, cuidado y plata” que se requiere en los primeros años de vida de un hijo.
A su vez, anunció la modernización del sistema tarifario eléctrico.