Cancillería expresó, mediante un comunicado, su profunda preocupación por la muerte del dirigente indígena y exdiputado Brooklyn Rivera Bryan bajo custodia estatal en Nicaragua.
A través de una declaración pública, el Gobierno señaló que el fallecimiento ocurre en un contexto de deterioro de los derechos humanos y las libertades fundamentales en ese país, situación que ha sido documentada por organismos internacionales.
En el comunicado, Chile instó a esclarecer de manera transparente, independiente y rigurosa las circunstancias médicas que derivaron en la muerte de Rivera, quien permanecía incomunicado desde su detención en 2023.
Asimismo, reafirmó su compromiso con la promoción de los derechos civiles y llamó a avanzar hacia una normalización democrática en Nicaragua, con el restablecimiento de la separación de poderes.
Muerte de líder nicaragüense
El líder indígena miskito y exdiputado nicaragüense Brooklyn Rivera Bryan falleció en Managua mientras permanecía hospitalizado bajo custodia estatal. La información fue dada a conocer por el Ministerio de Salud de Nicaragua.
Rivera Bryan, de 73 años y fundador del partido indígena Yapti Tasba Masraka Nanih Aslatakanka, estaba ingresado desde el pasado 7 de marzo en la unidad de cuidados intensivos de un hospital por complicaciones respiratorias.
El Gobierno nicaragüense, liderado por los copresidentes y esposos Daniel Ortega y Rosario Murillo, indicó en una nota de prensa que su fallecimiento ocurrió pese a “los enormes e intensos esfuerzos” realizados para recuperar la salud de “nuestro hermano Brooklyn”, y atribuyó su deterioro físico y neurológico por complicaciones derivadas de una “bacteria generada por la Covid-19”.
En la nota se destaca que Rivera Bryan estuvo acompañado de sus familiares más cercanos.
Días antes de confirmarse su muerte, su hija Tininiska Rivera responsabilizó públicamente a los esposos y copresidentes de Nicaragua por el estado crítico de salud del dirigente indígena, detenido desde septiembre de 2023.
“Responsabilizo directamente al régimen sandinista de Daniel Ortega y Rosario Murillo, y a los colaboradores necesarios, por el deterioro y daño a la vida, salud e integridad física y psicológica de mi padre“, expresó desde el exilio en una carta pública.