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Resumen generado con una herramienta de Inteligencia Artificial desarrollada por BioBioChile y revisado por el autor de este artículo.

El ministro de Justicia, Fernando Rabat, detalló la nueva propuesta del Gobierno para modificar el Consejo de Nombramientos Judiciales, que incluye la elección por sorteo entre cuatro ministros de la Corte Suprema si el Senado rechaza al candidato presidencial. Se busca agilizar el proceso de designación, respetar la dignidad de los candidatos y reducir los plazos de designación. Rabat sostiene que se logrará un nombramiento rápido y que la Comisión de Constitución del Senado ha recibido positivamente las propuestas.

El ministro de Justicia, Fernando Rabat, explicó la nueva propuesta que presentó el Gobierno para modificar el proyecto del Consejo de Nombramientos Judiciales.

De acuerdo a información de Radio Bío Bío, se trata de un paquete de indicaciones que modifica la iniciativa de la administración anterior que ya se había aprobado en primer trámite constitucional.

Esta nueva propuesta incluye particularmente un cambio significativo: la elección por sorteo entre cuatro integrantes de la quina de ministros de la Corte Suprema en caso de que el Senado rechace previamente al candidato escogido por el presidente de la República.

Gobierno presenta propuesta para modificar Consejo de Nombramientos Judiciales

“Lo que proponemos es, en primer lugar, que se abra la vacante 90 días antes de la cesación en el cargo del ministro o ministra de la Corte Suprema”, indicó el titular de Justicia.

“Que la Excelentísima Corte Suprema forme la cinquena sobre la base de antecedentes técnicos y objetivos, eliminando de esa cinquena a la mayor antigüedad del escalafón y, por el contrario, designando por ‘derecho propio’ a quien tenga la mayor calificación en los sistemas que vamos a formular en la ley”, continuó Rabat.

El ministro explica que, entonces, la Corte Suprema presenta esta quina al Poder Ejecutivo, el que en un plazo de 15 días nombra al candidato y lo envía para su ratificación al Senado, donde se tendrá un plazo de “entre 15 y 30 días para aprobarlo, guardar silencio -caso en el cual queda designado el que propuso el presidente de la República-, o rechazarlo“.

“En este último caso, el ministro o ministra de la Excelentísima Corte Suprema se obtiene del sorteo de los cuatro miembros restantes”, precisa el secretario de Estado.

A juicio de Rabat, este conjunto de pasos permitirá tener un nombramiento en un tiempo breve. “Se va a lograr el respeto por la dignidad del candidato, y vamos a velar para que las vacantes del máximo tribunal se integren lo más rápido posible”, sentenció.

La explicación del ministro surge luego de una primera reunión de trabajo con la Comisión de Constitución del Senado, la que la autoridad calificó como excelente.

“Fue un intercambio de opiniones muy valiosos para todos nosotros desde la perspectiva del Ejecutivo, y me pareció también que existió una buena recepción por parte de la Comisión de estas propuestas”, destacó el titular de la cartera.

En lo sustancial, siguió el ministro, buscan rescatar tres principios: “Primero, necesitamos integrar las vacantes que se producen en la Corte Suprema lo antes posible. En segundo lugar, necesitamos que se respete la dignidad de los candidatos que van a formar parte de la quina. Y en tercer lugar, necesitamos reducir al máximo los plazos de designación para evitar la opacidad que se genera en esos periodos extensos de tiempo que hemos visto”.

Respecto a los tiempos de trámite de la iniciativa en el Congreso, la autoridad de Gobierno dijo creer que el Poder Judicial requiere con urgencia una modificación al sistema de nombramiento de los ministros de la Corte Suprema y de los demás miembros del escalafón primario del mismo Poder.

“Hemos tenido una muy buena recepción, y por lo tanto creemos que también la Comisión del Senado entiende la necesidad de proceder lo antes posible a esa modificación”, cerró Rabat.

El senador Andrés Longton (RN) se refirió también a esta modificación, subrayando que incorpora elementos que no estuvieron en la discusión de la Cámara de Diputados y Diputadas.

“A mí me parece interesante desde el punto de vista de que el sorteo empieza a ser un factor dentro de la designación de los jueces una vez que no se llega a acuerdo en el Senado. Eso, bien trabajado, puede ser una opción para efectos de no ralentizar el nombramiento y que así no ocurra lo que ha ocurrido los último años, donde tenemos Cortes Supremas sin integración de sus salas completas”, valoró el parlamentario.

Por su lado, el senador PPD, Pedro Araya, dijo que lo más llamativo recaía en esta propuesta particular del sorteo de supremos: “El Gobierno está proponiendo que en el caso de que el Senado no respalde la nominación del presidente, se proceda a realizar un sorteo. Eso, a mi juicio, debemos analizarlo con mayor detención“.