Como un hecho de extrema gravedad institucional calificó el ministro de Seguridad y ex titular de Justicia, Luis Cordero, la detención de la exministra de la Corte Suprema, Ángela Vivanco, quien fue arrestada en el marco de una investigación penal por presuntos delitos de cohecho y lavado de activos.
En conversación con radio Duna, Cordero sostuvo que la imagen de Vivanco esposada “es una imagen muy fuerte”, subrayando que, más allá del impacto visual, se trata de un episodio sin precedentes que afecta directamente al máximo tribunal del país.
“Con independencia de quien se denomine, la detención de un exministro de la Corte Suprema, que además fue removida de su cargo, es un golpe institucional muy severo”, afirmó, agregando que “es una cuestión que va más allá de la imagen, que es muy fuerte, sino de todo lo que implica”.
En esa línea, el secretario de Estado enfatizó que no existen antecedentes históricos comparables en la trayectoria del Poder Judicial chileno.
“Nosotros no tenemos registros históricos de una situación similar en el pasado en la trayectoria de la Corte Suprema. Los conflictos que uno podría decir que estuvieron en el borde de asuntos penales en el siglo XIX o principios del siglo XX en nada se asemejan a esto, tenían que ver con otro tipo de disputas”, sostuvo.
Cordero remarcó además que la gravedad del caso se intensifica considerando el rol que cumple la Corte Suprema dentro del sistema democrático.
“Es una cuestión muy severa y, en mi opinión, es una cuestión más severa todavía en el contexto y el rol que cumple la Corte Suprema como árbitro institucional en los problemas de poderes públicos más complejos de nuestro país”, indicó.
Finalmente, llamó a no centrar el análisis únicamente en el impacto de la detención, sino en el proceso que la antecede. “No solo hay que quedarse con esa imagen, sino con todo el proceso previo, porque es un impacto muy severo en la confianza”, advirtió.
Cabe recordar que la detención de Ángela Vivanco marca un hecho inédito en la historia reciente del Poder Judicial, al convertirse en la primera exintegrante de la Corte Suprema en ser detenida y formalizada penalmente. Asimismo, no se descarta que pueda transformarse en la primera exministra suprema en quedar en prisión preventiva, en caso de que la Fiscalía lo solicite y el tribunal lo acoja.
La medida se concretó luego de que el pasado viernes la Corte Suprema acogiera la querella de capítulos presentada en su contra, habilitando al Ministerio Público para avanzar en la persecución penal por los presuntos delitos de cohecho y lavado de activos.